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jueves, 16 de septiembre de 2021

EPILOGO Y FOTOS FINALES

 No sabía cuáles escoger para cerrar dignamente este blog. En medio de centenares de fotos me he inclinado por estas tres, que enseñan de alguna manera diversas épocas de nuestra vida en la simplicidad y el gozo de participar y no olvidar. Disfrutamos de nuestro amor y la copa de champagne elle était toujours présente.  Nos gusta salir, visitar, recibir, compartir, y superar juntos los tropiezos de la vida. 

En una feria campesina, había representantes de todas las regiones de España, y también Portugal. La segunda foto es un momento de la feria con un grupo de gallegos, del Miño.Comarca lindante con la de Portugal de Viana do Castelo.




Esta es para mi, la más luminosa, expresiva y dura la que celebramos, con oxígeno y con los dos nietos que vinieron a festejar a la yaya. Linda ya estaba muy mal, pero quiso celebrar su último cumpleaños; ahora, dentro de tres días hará dos años.
¡Qué poco le faltó para cumplir 76!  Ahora descansa en paz , y yo he cumplido el compromiso que tomé:RELATAR Y RAZONAR Y EXPLICAR NUESTRA VIDA.
           AHORA DESCANSA EN PAZ Y SU MEMORIA Y RECUERDO NO SE PODRÁ OLVIDAR; AQUÍ LO DEJO . ES MI TESTIMONIO Y MI HOMENAJE A LA ÚNICA MUJER QUE COMPARTIÓ MI VIDA, SU VIDA, Y QUE CONSIGUIÓ HACER QUE NUESTRO AMOR PERDURASE HASTA EL FINAL... Todavía falto yo para este final. Nuestros hijos son los testigos y los guardianes de la memoria. Los nietos también, sobretodo ALEJANDRO, que ha vivido y participado muy estrechamente de nuestra vida. La yaya pudo cuidarlo mucho tiempo como una AUTÉNTICA YAYA.
    Gracias a todos los que habéis seguido este blog, que nunca imaginé escribir.




sábado, 16 de enero de 2021

REPASO Y RECUERDO DESDE 2007

 Era en junio de 2007 . Necesitaba liberarme de mi mismo sin saber a ciencia cierta que vericuetos seguiría y hasta dónde sería capaz de llegar.

Al repasar un poco por encima lo escrito desde el principio, me doy cuenta de que mi vida estaba hecha un lío de contradicciones que necesito aclarar.

Casi es una novela de aventuras mezcladas con el absurdo de querer  iluminar tanto el pasado como el presente.

En medio he revivido episodios que nunca comprendí ni pude aceptar, hasta que al encontrar a Linda, sentir con ella su vida, vivir junto a ella nuestra vida y  soñar juntos, con nuestros proyectos tan sencillos como formar una familia, reírnos, alegrarnos con nuestros hijos, discutir entre nosotros y con los hijos, y ver que nuestra unión, aun con tropiezos, se fortalecía. Por suerte o por ganas de seguir hasta el final, los años pasaban rápidos y acrecentaban nuestra ilusión para continuar siempre juntos, y así lo hicimos y lo cumplimos. Viajar siempre todos juntos, visitar a las familias, hacer fotos y más fotos, traer recuerdos de los viajes, arreglar "las casas", ¡hemos cambiado tanto de domicilio!

Empecé el blog situándome en 1972, al llegar al aeropuerto de Barcelona, con la "recomendación" de no hacer declaraciones. Creo que fue  el inicio del fin  jesuítico.

Mi viaje de estudios a París fue una escapada en toda regla. Mi estupidez más tonta fue regresar a Barcelona, para explicar lo que pensábamos, y cómo me había enamorado....

Pero todo esto, hasta hoy, está más que explicado a lo largo de las más de 100 páginas escritas .

Nunca pensé que por cariño, por justicia, y por amor retomaría mi vida pero para contar con toda la verdad la vida que, al margen de nuestra intimidad, tuvo que padecer Linda, por mala salud, por errores médicos, y por incomprensión y no aceptación de Linda como esposa mía y madre de mis hijos. 

Como veis esta historia cambia su rumbo. En junio de 2020 retomo de nuevo la historia pero la protagonista y la que merece ser y es el centro, es Linda. En el hospital y en casa se lo prometí, por justicia y por dignidad.

Y así va a ser. La casa, que ella montó, organizó, ordenó, en cualquier lugar que estuviera, sigue presente en mi recuerdo  y en el de mis hijos y hasta en el de  Alejandro, que ella crió, durante muchos días. Era el "nieto preferido."  No había otro. Cuando apareció  Julen, Linda, la yaya tenía un corazón tan ansioso de amar, que cabían todos los nietos, habidos y por haber. Pero la mala salud y la pandemia le privaron del gozo de verlo más a menudo.

miércoles, 30 de diciembre de 2020

POR FIN EL 2020 LLEGA A SU FIN.

 Siento que no puedo pasar el día, antes de que mañana el 2020 nos deje definitivamente. 

A vece he pensado que si se pudieran saltar los números de los años, hay algunos que no debieran  haber existido; ¡Pero  esto es una estupidez! porque a donde colocaríamos todos los sucesos acaecidos durante estos 365 días. Ellos han sucedido, los hemos vivido, compartido, sufrido, disfrutado y recordado a lo largo de este tiempo. ¡Y seguiremos viviendo con las marcas y señales vividas en este 2020.

Linda nos ha dejado, lo anunciaba hace ya tiempo, lo esperaba, sufría mucho, luchaba con toda su energía vital y me prevenía a mi:¡ ten cuidado! necesitas ayuda , no la rechaces, búscala y confía en tus hijos-nuestros hijos-. ¡Te quieren mucho! ¡Nos quieren mucho!, le dije, pero me corrigió y dijo: SI, PERO YO YA ME VOY, Y TU TE QUEDARÁS SOLO, CONFÍA EN ELLOS.  

Tu ves que ya no podías quedarte a dormir en el hospital, ¿Quién se quedaba? y ahora en casa, ¿quien me pone los calmantes para que no sufra  ?¿Quien me ayuda en la ducha en el hospital y en casa?

Es muy fuerte recordar todo esto, pero al final del año hay que hacer un balance y una meditación lo más sosegada posible, de todo lo vivido y desvivido, especialmente este último año.

Las noches en casa, los días sin fuerzas para moverse, pero con una mente tan clara que era capaz de adivinar lo que hablábamos Sylvie y yo por la noche o a lo largo del día. 

Ha sido un año que ya venía de lejos con malos presagios "superados a los largo de 2019" pero que a  principios de su estadía entre nosotros, nos "regaló":

-Un neumonía doble de Sylvie, ya a principios de la pandemia. Quedó ingresada y aislada casi diez días  y que tardó un mes largo en recuperarse. 

- Antes  una neumonía doble de nuestro nieto Alejandro, felizmente superada. Su origen fue un partido balonmano en una cancha destartalada, sin una pared, y con lluvia y frío en Montjuic. Justo antes de que se cerraran las clases., 

-Todos sin coronavirus. Un "aviso" de complicación en nuestro yerno, que se superó rápidamente a base de antibióticos.

Y  entre todo esto estaba Linda que se preocupaba por todos, pero que ya tenía las fuerzas muy debilitadas por las constantes recaídas de crisis pulmonares y cardíacas. Tenía un grado de minusvalía del 73%. Su corazón no tenía la fuerza suficiente para expulsar el CO2 y su organismo se iba intoxicando poco a poco.

Una buena noticia saltó al ruedo para enfrentarse a tanta pena y dolor: Aitziber y Dani esperaban otro hijo. 

Los ojos de mamá brillaron, les dio un beso y les dijo: será niña (se equivocó, esta vez), se parecerá a mi. Después en privado me dijo,¡ pero yo ya no lo conoceré!. Aquí desgraciadamente tuvo razón.

Hubo otra buena noticia: Dani y Aitziber organizaron la boda civil en El Vendrell para que mamá pudiera estar en el acto. Y estuvo, actuó de testigo, firmó el acta matrimonial y después nos fuimos a comer todos juntos (Linda llevando el carrito de oxígeno, que no la dejaba  ninguna hora del día.)

Por cierto se casaron el día de los enamorados y comimos en el retaurante Vil.la Casals, en  San Salvador de El Vendrell, junto a la playa.

En una cosa tuvimos "suerte" . Gracias al confinamiento Sylvie pudo estar mucho más cerca y próxima para ayudarla y reasegurarla con sus llamadas a los médicos, al hospital, a cuidados paliativos, etc, y yo me sentía mucho más libre para estar junto a ella en todo momento. Y ¡Verla decaer poco a poco hasta... el fin pero acompañándola. Alejandro también bajaba cada día para darle un beso, y Diego también. Estábamos muy cerca y vivíamos el pesar de cada día. 

Y después vino lo peor. Ya os lo he contado. Linda se despidió de nosotros. Segura que se iba, y recibió la ExtremaUnción justo la tarde anterior a su muerte en paz. 

Siento mucho escribir así, pero como es  nuestra vida, necesitaba dejarlo impreso. Su ropa sigue oliendo a su perfume, su casa sigue- lo intento- igual; un poco más silenciosa, No hablamos los dos, pero yo sí le hablo y sé que me ha escuchado y en su silencio siento la respuesta: ¿cómo quería que fuera, o estuviera, o se viera? Y me resulta fácil complacerla. 

Acabo que Dios nos dé un feliz año 2021 y que Linda desde el cielo nos bendiga y nos acompañe.