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miércoles, 17 de marzo de 2021

LOS REYES MAGOS VENÍAN CADA NOCHE DEL 5 DE ENERO

 Pero antes íbamos a recibirlos con antorchas y lamparitas de cirios . Pasaban por la calle principal (el carrer Pi i Margall), donde estaba "el globo", en el nº 12 de la calle.

Iban montados en ,  caballos muy elegantes y nos echaban caramelos. Había que portarse bien, para tener los regalos que habíamos pedido en la carta a SS.MM. Después de pasar  por el pueblo desaparecían misteriosamente.

Jordi y yo nos despedimos dels avis y con la tartana, nuestros padres y el sr. Marcelino, hacia casa, a la Torre Marimón.

Mi padre sacaba a la terraza dos cubos de agua para los ¿camellos? ¿caballos?  y en la mesa del comedor unos platos con turrones y vino dulce y  unas copas de cava, que curiosamente siempre se acababa todo. El agua también.

Un año, me debí portar muy mal, subió a casa el rey Baltasar  le vi subir por la terraza y me dio carbón (de azucar).

Recuerdo que tuve miedo, me puse a llorar, mi hermano me abrazó, y me dijo pero hay juguetes y más cosas. La voz del Rey Baltasar me sonaba; Depués supe que era el hermano del tiet Salvador, se llamaba Rafel, era muy chistoso y hacía sesiones de magia en el casino de Caldas en los días de la fiesta mayor (el 2º domingo de octubre). 

Hace unos días un compañero me preguntaba para que  se usaba el agua caliente, y no supe contestarle todo. Ahora aprovecho: 

-Muchas mujeres cuando yo era pequeño llevaban las gallinas a pelar en la fuente.

-Y nosotros cuando salíamos del colegio de las monjas, jugábamos a subir y bajar las escaleras de la fuente , hasta que un amigo  se cayó  al  sumidero. ¡Cómo gritaba ! Mi tío salió de la farmacia se lo llevó al laboratorio y ... allí lo curó.

-en el ayuntamiento había un calabozo en el sótano. Allí hacían pasar la noche a los borrachos. Y ¡sudaban la gota gorda!.

-la plaza  estaba toda caliente en invierno y ardiendo en verano. Mi padre nos explicaba que una vez les hicieron formar durante la guerra, y estaban felices, era pleno invierno y no tenían frío. Al cabo de una hora, los pies les ardían.

-Junto a la riera había los lavaderos públicos, con agua del lleó,  Y en la calle de detrás  había una fábrica de curtidos de piel, que usaban también la misma agua. Allí olía muy mal. 

En la iglesia la capilla del Santísimo está con calefacción por conductos del agua de la font del Lleó , todas las casas del barrio "antiguo" tienen el agua caliente canalizada.

Los balnearios termales, por lo menos 4 usan todos la misma agua, pero algunos tienen yacimientos subterráneos propios. En la misma plaza se conserva un balnearium" original de la época de los romanos; cuentan que al pasar la riera, después de la fuente, se les quitaban los dolores musculares, a ellos y a los caballos.

Con mi tío yo jugaba con él : a mirar por el microscopio las células y contarlas,. y detrás del comedor había un jardín. Tenía una tortuga y un pastor alemán. que se peleaban porque la tortuga le mordía la cola. A mirar en la trastienda como preparaban los yogurs en un cuarto caliente y no sé que más.

Y ya mas mayorcito me citaba con una chica para pasear juntos. Hasta íbamos a jugar a la bolera. Ya tenía unos 12 años o más.

Lo que más siento de Caldas es la negativa de mi madre a dejarnos unos días "la torreta" una casita para poder ir con Linda y los niños. Con los demás sí lo hizo. Era sólo para que nuestros hijos pudieran saborear un poco Caldas. No hubo manera. De allí sólo guardamos el reloj de pared, que funcionó,gracias a la paciencia de Linda. Ahora vuelve a funcionar gracias a la paciencia del relojero. Y yo por obedecerle  en la manera de tratarlo.

Perdón. Estoy descarrilando  el relato. Pero se me agolpa todo en la cabeza!!

 

viernes, 12 de marzo de 2021

VIVIR EN LA GRANJA-ESCUELA ERA LIBERTAD

     Era de noche, llovía, viento fuerte, el caballo que tiraba de la tartana de repente se encabritó y se resistía a seguir hacia adelante. El Sr. Marcelino le gritó, tiró de las riendas, le dijo "cosas feas" que mi hermano y yo no estábamos acostumbrados a oír. Mi madre le dijo : ¡pare, no le tire, mire lo que pasa! 

El sr. Marcelino bajó, se puso delante del caballo,resbaló al suelo, y se deslizó por el borde de la carretera. El caballo entonces se retiró,echó hacia atrás, y el hombre pudo levantarse. Mimó, acarició, le pidió perdón y nos dijo ¡sino llega a ser por su tozudez estaríamos abajo en la riera!

Mientras en Caldas había corrillos, (pocos por la Guardia Civil) en la Granja lo pasábamos divinamente. Teníamos de todo para comer y mucha campo para jugar. Recuerdo que mi padre, que siempre hacia una cabezadita sobre la mesa, después de comer, nos decía "Va aneu a pasturar. Y mientras lo decía ya estábamos mi hermano y yo en el campo. Teníamos una bicicleta pequeña y con ella aprendimos solitos, hasta que un día yo me estampé contra las escaleras de la casa del Sr. Marcelino. La bici no tenía frenos.  

Teníamos dos perros guardianes, no recuerdo la raza, pero si recuerdo que uno de ellos fue envenenado y murió. Hubo rumores, pero nadie quiso hablar del tema.

La casa asignada al Director era grande, muy grande, allí jugábamos, y recuerdo como se fuera ahora ver a mis padres bailar un vals en el pasillo y Jorge y yo intentábamos cerrarles el paso con nuestros pies. La estufa era de leña, pero mi padre guardaba las cáscaras de las almendras y avellanas, porque calentaban más rápido. 

La granja funcionaba a pleno rendimiento y los alumnos, todos ya mayores de 18 años llenaban sus aulas y su internado. Eran la mayoría hijos de terratenientes y pequeños agricultores de la comarca que querían una buena preparación agrícola para sus hijos. 

Cuando la vendimia nos dejaban pisar las uvas, y por la mañana íbamos los dos a buscar la leche recién ordeñada. La nata que hacía encima,azúcar y  pan tostado en la estufa era una delicia. Íbamos a buscar los huevos día sí día no, nos paseábamos por la vaquería, las jaulas de conejos, el patio de las gallinas...

Un día, creo que sin avisar,sino mi madre no se hubiera puesto tan nerviosa, se presentó en coche oficial el sr. Juan Antonio Samaranch, para hablar con mi padre. No sé lo que hablaron, pero las consecuencias sí. Se quedó a cenar, pero a dormir fue a la Escuela (pared por pared), y por la mañana vino a casa y hubo una discusión. Aprovechando que no estaba su chófer oficial ,mi hermano y yo le desinchamos una rueda del coche. Era un ford de 25 caballos. y fuimos a jugar. El Sr. Juan Antonio Samaranch fue más tarde el Presidente del Comité Olímpico Internacional, entre los años 1980 -2001. Su hijo es desde 2016 Vicepresidente del COI.

El era el presidente de la Diputación de Barcelona, de quien dependía la escuela una vez extinguida la Mancomunitat y terminada la guerra. 

Días después llegó un decreto de Franco por el que todos los ingenieros agrícolas de la Mancomunitat, perdían el título y se los degradaba a peritos agrícolas. Yo y mi hermano también entrábamos al despacho del "Director", esto sí, llamando antes a la puerta.

A los pocos días venía un correo oficial. La cara de mis padres cambió. Las represalias empezaban a dibujarse.

Primero tendrá que dejar la vivienda oficial del Director al terminar el curso. Podrá usar la otra que está al lado (era más o menos la mitad).

Como no es ingeniero agrónomo, dejará de ser Director y será administrador-Profesor . Si lo prefiere puede pasar a Barcelona como Jefe de los servicios Técnicos de Agricultura, en la calle Urgel, donde se sitúa la Escuela Industrial y la escuela superior de Agricultura. 

Pasamos un año así, y las tensiones en casa subían de tono. El nuevo director (me guardo el nombre) era la antítesis de mi padre.  

En Caldas había solo dos escuelas una pública y la otra de las Escuelas Pías donde podíamos estudiar el bachillerato. Pensando en el futuro inmediato, mi hermano Jorge fue interno a los jesuitas de Sarriá, mientras yo seguía en las Escuelas Pías; entretanto...