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jueves, 1 de julio de 2021

MAS VIVENCIAS

 Teníamos un perrito de "raza" Castelldefels, fiel, cariñoso. Cuando oía coches o motos se escondía debajo de la mesa del profesor.

Apareció un día en el sillón del despacho de la tutoría del colegio, nadie sabe como. Tenía una oreja mordida; y no se separaba  de una profesora, la Nuria, que vivía en Barcelona. le llamamos DARTACAN , copia de D'ARTAGNAN.

Una vez en casa, se comió tres pollitos recién nacidos, y se escondió. Lo hizo cuando no estábamos en casa.

Los profesores y también Linda le dábamos de comer y beber, y seguía esperando todos los días a que le diésemos comida y lo sacásemos a pasear, el pobre ya no aguantaba el pis de la noche. Nos lo ofreció un día. Linda se encariñó con el y me pidió que nos lo quedáramos, me convenció y fue uno más de la familia. Vino a casa, y se quedó. Estaba feliz y Linda lo sacaba a pasear, pero el pobre estaba ya viejo .Se sentía mal y se arrimaba a Linda, tuvo unos virus intestinales y tuvimos que sacrificarlo. Nos falta mucho , era  cariñoso y muy obediente.

Después , Sylvie  y Daniel nos pidieron otro más. Lo fui a buscar a una casa, y me lo dieron , con apenas 5 días de vida. Lo traje a casa en el bolsillo del tabardo, al verlo, saltos de alegría. Cuando ya creció un poquito, se acostumbró a ir a casa la vecina (madre de un maestro) ,y se bebía  toda la leche que tenía preparada para  su gatito. También aprovechaba para ir a hacer sus meaditas al patio de otra vecina, también maestra. Pero lo hacía junto al desagüe;sino Linda le reñía.

Se sentaba en el sofá a ver la TV. Un día se levantó, y se cayó de cabeza al suelo. No le dimos importancia.

Un día, por la mañana Sylvie lo sacó a pasear, con tan mala suerte que un pastor alemán, salió, de su casa y le mordió al cuello.

El susto y el miedo de Sylvie, fue muy duro, vino a casa, PUNKI, se escondió debajo de  la mesa del comedor, y fue Linda quien lo cogió, como si de un bebé  se tratara, lo limpió, intentó taponar la mordedura, y lo llevó al veterinario con el dueño del pastor alemán y conmigo.

Se salvó pero quedó ya muy tocado. Linda lloraba, pero el perrito PUNKI llegó a vivir hasta los 14 años. Y murió de un tumor cerebral en El Vendrell.



miércoles, 30 de diciembre de 2020

POR FIN EL 2020 LLEGA A SU FIN.

 Siento que no puedo pasar el día, antes de que mañana el 2020 nos deje definitivamente. 

A vece he pensado que si se pudieran saltar los números de los años, hay algunos que no debieran  haber existido; ¡Pero  esto es una estupidez! porque a donde colocaríamos todos los sucesos acaecidos durante estos 365 días. Ellos han sucedido, los hemos vivido, compartido, sufrido, disfrutado y recordado a lo largo de este tiempo. ¡Y seguiremos viviendo con las marcas y señales vividas en este 2020.

Linda nos ha dejado, lo anunciaba hace ya tiempo, lo esperaba, sufría mucho, luchaba con toda su energía vital y me prevenía a mi:¡ ten cuidado! necesitas ayuda , no la rechaces, búscala y confía en tus hijos-nuestros hijos-. ¡Te quieren mucho! ¡Nos quieren mucho!, le dije, pero me corrigió y dijo: SI, PERO YO YA ME VOY, Y TU TE QUEDARÁS SOLO, CONFÍA EN ELLOS.  

Tu ves que ya no podías quedarte a dormir en el hospital, ¿Quién se quedaba? y ahora en casa, ¿quien me pone los calmantes para que no sufra  ?¿Quien me ayuda en la ducha en el hospital y en casa?

Es muy fuerte recordar todo esto, pero al final del año hay que hacer un balance y una meditación lo más sosegada posible, de todo lo vivido y desvivido, especialmente este último año.

Las noches en casa, los días sin fuerzas para moverse, pero con una mente tan clara que era capaz de adivinar lo que hablábamos Sylvie y yo por la noche o a lo largo del día. 

Ha sido un año que ya venía de lejos con malos presagios "superados a los largo de 2019" pero que a  principios de su estadía entre nosotros, nos "regaló":

-Un neumonía doble de Sylvie, ya a principios de la pandemia. Quedó ingresada y aislada casi diez días  y que tardó un mes largo en recuperarse. 

- Antes  una neumonía doble de nuestro nieto Alejandro, felizmente superada. Su origen fue un partido balonmano en una cancha destartalada, sin una pared, y con lluvia y frío en Montjuic. Justo antes de que se cerraran las clases.

-Todos sin coronavirus. Un "aviso" de complicación en nuestro yerno, que se superó rápidamente a base de antibióticos.

Y  entre todo esto estaba Linda que se preocupaba por todos, pero que ya tenía las fuerzas muy debilitadas por las constantes recaídas de crisis pulmonares y cardíacas. Tenía un grado de minusvalía del 73%. Su corazón no tenía la fuerza suficiente para expulsar el CO2 y su organismo se iba intoxicando poco a poco.

Una buena noticia saltó al ruedo para enfrentarse a tanta pena y dolor: Aitziber y Dani esperaban otro hijo. 

Los ojos de mamá brillaron, les dio un beso y les dijo: será niña (se equivocó, esta vez), se parecerá a mi. Después en privado me dijo,¡ pero yo ya no lo conoceré!. Aquí desgraciadamente tuvo razón.

Hubo otra buena noticia: Dani y Aitziber organizaron la boda civil en El Vendrell para que mamá pudiera estar en el acto. Y estuvo, actuó de testigo, firmó el acta matrimonial y después nos fuimos a comer todos juntos (Linda llevando el carrito de oxígeno, que no la dejaba  ninguna hora del día.)

Por cierto se casaron el día de los enamorados y comimos en el retaurante Vil.la Casals, en  San Salvador de El Vendrell, junto a la playa.

En una cosa tuvimos "suerte" . Gracias al confinamiento Sylvie pudo estar mucho más cerca y próxima para ayudarla y reasegurarla con sus llamadas a los médicos, al hospital, a cuidados paliativos, etc, y yo me sentía mucho más libre para estar junto a ella en todo momento. Y ¡Verla decaer poco a poco hasta... el fin pero acompañándola. Alejandro también bajaba cada día para darle un beso, y Diego también. Estábamos muy cerca y vivíamos el pesar de cada día. 

Y después vino lo peor. Ya os lo he contado. Linda se despidió de nosotros. Segura que se iba, y recibió la ExtremaUnción justo la tarde anterior a su muerte en paz. 

Siento mucho escribir así, pero como es  nuestra vida, necesitaba dejarlo impreso. Su ropa sigue oliendo a su perfume, su casa sigue- lo intento- igual; un poco más silenciosa, No hablamos los dos, pero yo sí le hablo y sé que me ha escuchado y en su silencio siento la respuesta: ¿cómo quería que fuera, o estuviera, o se viera? Y me resulta fácil complacerla. 

Acabo que Dios nos dé un feliz año 2021 y que Linda desde el cielo nos bendiga y nos acompañe.

jueves, 10 de diciembre de 2020

Y SUMA Y SIGUE

 Lo mejor de ser abuelos es que es algo deseado y siempre inesperado, y por tanto sorpresivo cada vez que la descendencia aumenta.

Todavía recordamos a  Dani y Aitzy, en el restaurante "el rincón ibérico". Fuimos a comer toda la familia. Dani le da una cajita, y dentro un chupete. No hacían falta muchas palabras para entender lo que significaba. Les dimos un beso, y mamá  y yo también  nos alegramos por la sorpresa, inesperada, pero deseada.

Fue una lástima. Fue una falsa alarma, pero Linda les dijo una y otra vez. No os preocupéis, cuanto más tranquilos estéis, antes nos haréis  abuelos también.

¡Seguro!

Y tenía razón, pero tenía miedo - y esto me lo dijo a mi más de una vez- de no llegar a tiempo de poder abrazar y tener en sus brazos a un segundo nieto .

Ya no estaba muy en forma, pero las ganas de participar, de estar y de vivir podían con todo. Y la noticia esperada y deseada llegó: ¡Ahora sí, íbamos a ser abuelos por segunda vez.

El 29 de julio  de 2018 venía al mundo Julen. Y a Linda nadie le pudo parar para que la acompañásemos a la clínica, para darle la bienvenida  al mundo  y a la familia.

Sentada en el sofá   de la clínica le sostuvo en sus manos y lloró de alegría. Linda creía que este momento ya no lo viviría, y gracias a Dios lo vivió, lo celebró, y le vio crecer y  trastear un poco por la casa.

Más tarde pudimos celebrar el bautizo todos juntos, las dos familias. Fue  emotivo- por lo menos para nosotros- Julen creo que no se enteró, pero participó activamente de la celebración. Si de alguna cosa se lamentaba de este feliz día , era de no tener un recuerdo, para que no se nos borrase de la memoria. No lo encontramos  por mucho que lo hemos buscado.

Pasados  varios días era más difícil vernos por la distancia y por la salud. Pero la modernidad trajo las video-llamadas. Era un disfrutar del nieto, aunque lejos, pero verlo en casa. La lástima es que cada vez se cansaba más, y hablar al móvil, y darle besitos a Julen era un querer y no poder. Con todo Dani, aunque venía pocas veces, sí se preocupaba de que Julen no olvidara a su yaya Linda. Y es verdad que la reconocía y la miraba y la daba besitos en el móvil. 

Todavía conseguimos celebrar la noche buena todos juntos y recoger los regalos que venidos de "todo el mundo" aterrizaban en casa de la yaya y de l'avi. ¡Milagros de Papá Noël ! Han sido los dos últimos años. Y los dos   ya con oxígeno la yaya.

Recuerdo la última vez que Julen vino a nuestra casa. La yaya estaba muy malita, y pensamos todos que era mejor para Julen y para la yaya evitar el encuentro. Nos equivocamos. Julen quería ver a la yaya y darle un beso. Es verdad que la yaya también lo deseaba. Y le llevamos a la habitación y se dieron un beso, un hermoso beso.

Le daba pena sentir al niño que pedía ¡la yaya , la yaya!. Y todavía pudimos celebrar el matrimonio civil en El  Vendrell, la familia al completo. La comida en el restaurante Vila Casals, fue la última celebrada todos juntos. Y esto que tuvimos la desgracia ¡gran desgracia! de que el ascensor se estropeara justo el día antes. Bajar la escalera apoyándose, y con el carrito de oxígeno,  fue una aventura. Pero regresar por la tarde y subir la escalera fue terrible, agotador, y un  quedarse sin fuerzas y sin aliento. La "recuperación" fue muuuuy lenta, y no se consiguió del todo.

Pero todavía  pudo enterarse de que iba a ser abuela otra vez.¡ pero esta vez si que no lo conoceré!

 Desgraciadamente, tuvo razón.

Mañana intentaré acabar estos capítulos de  ABUELOS  que ven el futuro en sus nietos.


 

miércoles, 9 de diciembre de 2020

¡SER ABUELOS, ES MUY FUERTE!

No lo sabíamos. Ser abuelos es algo muy serio y te cambia la vida.

Al saber que Sylvie y Diego esperaban un heredero, nuestras vidas cambiaron. Se alteraron; el cáncer de mama que había sido diagnosticado un año antes traía sus secuelas y la quimioterapia durante cinco años también.

Los ojos de Linda se iluminaron. Atrás quedaron las ocho colonoscopias en un año para extirpar finalmente el tumor velloso.

Atrás quedaron las 30 sesiones de radioterapia . 

Justo al acabar las sesiones de radio, hubo boda, bonita ,la mamá de la novia estaba feliz, nadie hubiera dicho todo lo que pasó durante los dos años inmediatos a la boda, y hasta unos meses antes. 

Linda no se sintió sola , antes al contrario, rodeada de sus hermanos que pudieron venir. La familia del novio también. Y amigos.

Pasaron los meses y nos anunciaron la buena nueva: vamos a tener un hijo, vuestro nieto.  En la nevera Linda siempre ha tenido una botella de cava brut nature, y claro lo celebramos con risas, llantos y miedos.

Entre dudas e ilusiones decidimos cambiar. Dejar Castelldefels ( le costó mucho) e irnos a El Vendrell.

Yo me tranquilicé un poco. Tenía miedo de estar solo con Linda; Tenía miedo de que hubiera "resaca" por la radio y la quimio. Y la hubo, y mucha. Tenía miedo de estar lejos, de quien siempre estuvo cerca, y que necesitáramos ayuda, o que Sylvie la necesitara.  

Con Dani era otro modo de hacer. A él le ha gustado siempre ir más por libre, vivir la vida pero estar también al lado, muchas veces, cuando era muy urgente. Siempre nos acogió en su casa para fiestas y celebraciones, casi siempre estuvo con nosotros  en los días señalados.

Fuimos a El Vendrell en febrero de 2006; justo al entrar en su piso, el vecino de abajo colocaba un letrero  de "se vende". Linda era un sí y un no, yo un sí. Bajamos a verlo. Y al mes hicimos el traslado.

El pueblo de El Vendrell no es bonito. Es viejo, muy viejo. El barrio donde vivimos es nuevo, ventilado,con aceras estrechas, pero con plazas  y algún paseo con arboles y juegos para niños. El aire que se respira es limpio,No hay zumbidos de aviones, no hay polución, y las casas son todas modernas.

Una cosa le gustó mucho : la terraza. Podíamos desayunar y comer y había sitio. El piso de arriba estaba Sylvie con su marido y el bebé que se acercaba.  Mamá decía:  aquí no conozco a nadie. Me siento extraña. Tenía razón, pero a los tres meses todos los vecinos y los pocos comercios que hay ya nos conocían.¡Linda pagaba siempre al contado!.

Y nació Alejandro. Pasamos algunas angustias. Durante el embarazo  Sylvie hacía más de 60 Kms. Ida y vuelta. Linda no estaba tranquila hasta que llegaba a casa con Alejandro en la barriga. Al tenerlo  en brazos, su padre, Diego, estaba como zombi. Linda lo veía guapísimo y Ana , la madre de Diego se desvivía . 

Ya en casa, nos fuimos unos días, para que los padres se "hicieran" a ser padres, y nosotros quedarnos en el lugar que nos correspondía el de abuelos.

Pero es verdad. La vida nos cambió. Mamá a partir de los cuatro o cinco meses asumió con plenitud el papel de YAYA, pero a fondo. Yo un poco despistado. 

Alejandro  pasaba el día en casa. Le montamos su cuna-parque, y más tarde tenía su habitación. Cuando tocó lo llevamos a la guardería, lloraba mucho al principio, pero después, como sabía que íbamos a buscarle y ya se quedaba con nosotros, esperaba ser cogido, en  brazos o en el carricoche. Por la tarde-noche iba a su casa con papi y mami. Estaba siempre feliz . Cuando las fiestas de carnaval, la yaya iba la primera para cogerle la manita, y él feliz. Y la yaya también

La yaya le preparaba la comida, y poco a poco degustaba  sus flanes  de verdad . A Linda le hacía feliz tenerlo en casa y al mismo tiempo estar tan cerca de sus padres. Vivimos con intensidad el gozo de la "abuelitis" y los temores cuando el niño lo llevaron al hospital de  Niños de Barcelona, siendo todavía un bebé. Nosotros también los acompañamos. O unos años después, pero pequeño todavía le operaron de urgencia de una apendicitis.. 

¿Los mejores momentos?  La cara de felicidad de Alejandro al vernos a la puerta de la guardería, de parvulitos, y del colegio, todos los días; cuando la yaya se empezaba a cansar más, iba yo solo, y la pregunta siempre era, ¿Y la yaya? - Te está preparando al comida. Y al llegar a la puerta siempre, durante muchos años : ¡yaya!, ¡yaya! y ya más mayorcito cuando cambiamos la bañera por la  "ducha -palacio". Su ilusión era: ¿Me puedo duchar en la ducha palacio? Y la respuesta : ¡claro! y allí se quedaba hasta que le decías ¡ya basta!,-¡ Oh! ¡Un poquito más! Alejandro sin  él saberlo nos ayudó a superar las limitaciones  derivadas de la necrosis pulmonar escondida durante años por la clínica Platón provocada por un mal funcionamiento del aparato de radio.   y que descubrieron en el Hospital Comarcal de EL Vendrell. Alejandro para la yaya fue una  nueva vida. Y él ha gozado de la alegría de tener la yaya y l'avi, pero sufre la pena de haberla perdido, pero no la olvida nunca.

Alejandro es un  nieto privilegiado, ha gozado aun en la distancia de su bisabuelo Cesar, de sus abuelitos Ana y Tato, y de la yaya  Linda y de  l'avi Josep María. No todos pueden decirlo y celebrarlo.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

INICIO DE UNA ESTABILIDAD, PERO CON CAMBIOS CIRCUNSTANCIALES

 Si tenéis la paciencia y las ganas de repasar  el blog encontraréis  los diversos lugares de nuestra residencia. Ciudades  y viviendas distintas dentro de la misma ciudad.

Y hablo de la de los dos, Linda y yo mismo.  Os las voy a resumir  para no cansaros buscando páginas perdidas.

1. PARÍS, más particularmente ANTHONY, al sur de París. Linda en su casa y yo en la Parroisse St. François.

2.  LIMA,  en avda, Mariátegui y en Jirón Azangaro  junto al Min. Educ.

3.  QUITO-COTOCOLLAO, Junto al colegio que dirigía. En el condominio "el Carmen".

4.  COLOMBIA Y LA TRAVESÍA DEL ATLÁNTICO.

5.- BARCELONA, en la calle Muntaner, muy cerca de casa de mis padres.

6.  BARCELONA  cerca de la ronda General  Mitre.

7.- MATARÓ, en la calle Jaime Recoder 67, 6º 2ª. A partir de ahí, ya empezamos a comprar muebles y            ajuar doméstico.  En los anteriores sólo llevábamos lo que habíamos traído de América.

8.- ULLASTRELL, cerca de Terrassa. Ya íbamos con los muebles y algo más importante, una hija Sylvie, y un hijo que ya se presentaba, y que se llamaría Daniel.

     En ULLASTRELL cambiamos de domicilio dos veces. El primero era muy antiguo y con pocas garantías de salud en él. Por esto y por los hijos nos ayudaron a hacer el cambio. Todavía recuerdo la entrada, una cocina antigua, y una escalera para subir a las habitaciones. Eran grandes, pero "lejanas".

9.- GELIDA, cerca de Ullastrell. Fue cambio forzoso por el destino en educación.

10.- CASTELLDELFELS , c/ Iglesia 73.2º 1ª. Compramos el piso casi recién construido . Pasados unos seis años lo alquilamos  y fuimos a  la calle Mansió a unos pisos destinados exclusivamente para profes.

11.- CASTELLDEFELS c/. Mansió, . Pude cambiar  de colegio y tener derecho a la vivienda gratuita. 

Pudimos alquilar nuestro piso de la calle Iglesia y poder pagar la hipoteca y al final comprar un coche nuevo, un YUGO era yugoeslavo y salió bastante defectuoso.

Con el dinero del alquiler pudimos además cambiar todas las ventanas de nuestro piso y ponerlas de aluminio.

12. - Hecho esto liquidamos el alquiler y  regresamos a nuestra vivienda de la calle Iglesia 73. 

Pero las cosas  pasadas en estos últimos traslados no las he contado .Y  finalmente

13.-  EL VENDRELL, en la calle Garraf, desde el año 2006, donde desgraciadamente ha muerto LINDA, como ya sabéis.

A partir de mañana os contaré situaciones cómicas  y no tan cómicas pero vividas  para tirar siempre hacia adelante.

Los años vividos en Castelldefels, desde agosto de 1982  hasta marzo de 2006, fueron intensos, desahogados económicamente, con muy buenos vecinos, conocidos, y amigos que todavía siguen siendo AMIGOS. Y esto ayudaba a dar estabilidad a nuestra pequeña familia; no sin algunos sobresaltos , algunos graves y de consecuencias irreversibles.

Por casa pasaban todos, o casi todos, los compañeros, de Bolivia y jesuitas y ex-jesuitas. Y amigos de  conocidos en Castelldefels. A Linda le gustaba mucho, le cansaba también, siempre les invitaba a comer, se sentía querida y apreciada. Los viajes a Francia y a Portugal sirvieron para hacer un constante intercambio que no se interrumpió hasta que la salud se torció.Aun ahora con el facebook y este mismo blog sirven para mantener  una relación que reconforta.

viernes, 16 de octubre de 2020

LUCHA SIN TREGUA E ILUSIÓN

 Nunca había conocido una persona que fuera tan tenaz, tan constante, tan luchadora, tan entusiasta, tan deseosa de salir siempre adelante, y esto contando con nuestros hijos por delante de todo, y conmigo, con nuestro amor y cariño, y apoyo constante. En realidad quien apoyaba siempre era Linda , quien callaba muchas veces , pero decía las verdades sin herir y con claridad  siempre ha sido ella, pero rendirse,Linda ,creo que nunca , aunque al final ya  tenía la claridad  para saber que se iba, y me lo decía: "tu no estás preparado para que yo me vaya, Sylvie sí". Y tú haz un  esfuerzo que falta muy poco, 

Y esto es mucho decir. Pero Linda es así. fue así, sigue siendo así aun ahora. Quiso ser incinerada para que pudiéramos estar juntos, uno al lado del otro. Y acertó de lleno. Nos necesitábamos el uno al otro, todos los días y sus noches, en la salud y en la enfermedad, en las alegrías y en las penas, que hubo de todo en nuestra vida en común, como debe ocurrir en todas las parejas del mundo que se quieren.

Pero la lucha de su vida, mientras podía afrontar el día a día con las ilusiones y esperanzas, era conseguir que su familia , nosotros fuéramos felices, viviéramos nuestra libertad, pero que supiéramos que ella, Linda, siempre estaba al lado, delante, detrás , según necesitáramos.

Qué persona tan entregada, tan dada a dar, tan silenciosa para sus necesidades, esperando sin decirlo, una palabra, una visita, un algo que demostrara cariño, y agradecimiento por   su esfuerzo en todo momento.

Hoy no pensaba hablar o escribir pero al empezar mis dedos se han volcado en estas sensaciones, en no olvidar su vida. Ha sido mirando y remirando fotos nuestras y de cumpleaños de todos. Se cansaba, pero estaba feliz de tenernos  siempre a su lado, pero contentos y sin discusiones que no llevaban a nada. Mientras pudo, sus paellas, sus fondues, sus pollos al horno, sus 365 maneras de hacer el bacalao, sus tortillas de patatas con cebolla, sopas de cebolla con tostada y queso gratinado, sus raclèttes, y su escudella de Navidad. y su cebiche al estilo peruano etc.

Que facilidad para aprender, asimilar y poner en práctica, y  disfrutar y hace disfrutar a todos. Hasta se atrevió con el arroz, chaufa, el arroz chaulafán, y el locoto y el ají. Tenía razón cuando decía que era del mundo.

Estaba a punto de ir hacia Gelida, me he desviado, pero creo que tendré otros días para seguir por el camino no exento de aventuras, tropiezos y éxitos. Tanto en Ullastrell como em Gelida, como por supuesto en Castelldefels, siempre contamos con el apoyo de sus hermanos y cuñados en todo lo que podían, aun desde la distancia, aunque evidentemente mejor en la proximidad , pero si no se puede más hay que aceptarlo, aunque Linda sentía la ausencia de su familia por la lejanía. Lo subsanamos muchas veces. Pero es verdad, estaban lejos. Siempre que fuimos nos acogieron todos, nos hospedaron, y de un modo especial su hermana Augusta y su hermano Manuel y su hermana María que estaba en Portugal, después de salir de París.

Ya veréis.-

PD/ Quien nos dejó su coche muchos días durante el embarazo  y el nacimiento de  Sylvie fue el profesor del GEM, Joaquín Garcés, era  un citroen AMI -8. Por cierto que regaló un vestidito a Sylvie recién nacida que era guapísimo.