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jueves, 17 de junio de 2021

LA DIABLADA DE ORURO Y LAS MINAS DE ESTAÑO

Estoy en clase de Filosofía en San Cugat. Éramos muchos. Uno de entre nosotros se llama Quiroga, y es boliviano, si mal no recuerdo recién llegado.

El profesor, jesuita también,  era muy campechano. Llega a clase, se sube a la tarima, nos mira atentamente y suelta: "¡Hermano Quiroga!...¡Hermano Quiroga!... Sí Padre, dígame!, ¡Cuéntenos algo de Bolivia, de Oruro, Vd. es de allá ¿No?... ¡ Cuente, cuente, algo de allá! La clase en  silencio. Al ratito se oye. ¡ Hace un frío en Oruro...!

Y se acabó la explicación, y siguió la clase, que en realidad no había empezado todavía.

Pues sí, en Oruro hace mucho frío, Está a unos 250 kms. de La Paz, en pleno Altiplano, cerca del salar de Uyuni, al pie de los cerros perforados, vaciados durante años y años para expoliar al pais de la plata ,estaño, cobre que varias generaciones de indígenas han arrancado de sus entrañas para beneficio mayormente de los que no las trabajan. Y desde Oruro, hasta Potosí, pasando por Uncia , Llallagua y muchas más, los cerros están vaciados y expoliados. Recuerdo que en Uncía había tanto minero joven muerto por derrumbes o explosiones o por agotamiento físico, que la llamaban  "EL PUEBLO DE LAS VIUDAS".

¿Por qué en España se decía de algo muy bueno o muy caro, "vale un potosí"?, por la plata traída de POTOSI, y por la monedas acuñadas en" la casa de la moneda" de Potosí. Mis dos abuelas cuando yo era pequeño lo decían frecuentemente.

Fuimos pues hacia Oruro para "disfrutar visualmente" de la DIABLADA  de ORURO. Es algo impresionante y único en el mundo. Los mineros con disfraces artesanos, que llegan a pesar 20 kgs y con unas máscaras que cubren la cabeza simulando diablos. Deben pelear siempre contra el Arcangel,  por supuesto el Arcangel siempre gana.  

La fiesta dura tres o cuatro días, si mal no recuerdo para el tiempo de carnaval. Es impresionante.

(Creo que tengo una foto en color y otra en blanco y negro, la pasaré, en cuanto la encuentre.)

En Uncia nos invitaron a bajar a la profundidad de la mina, pero, POR FAVOR NO DIGAN QUE SON PADRECITOS, QUE LA TRADICIÓN DICE QUE PUEDEN CAUSAR DAÑOS SI ENTRAN PADRECITOS".  Entendido. Las mujeres tampoco pueden entrar, pero recogen los desperdicios del mineral pobre, amontonado a los pies de la bocamina.

Sólo meternos en la fila, y justo al entrar , el que abre y cierra el paso nos dice:¡"BUENOS DIAS PADRECITOS, NO DIGAN NADA!

Pasamos en fila como los demás, con casco y linterna, y de zapatos unas "chirucas"! de la época, que se fabricaban en Manresa. Nos meten en la jaula, y bajamos unos 350mts Allí están las grandes galerías, las vagonetas, los raíles y los angostos pasadizos, someramente apuntalados, hasta llegar a los mineros, de pico, y pala y taladro y dinamita.

No me impresionó. Me causó miedo y una cierta claustrofobia. A mitad de la galería una sala más grande, con luz, y en un rincón un altar al diablo, y en la otra punta sin que puedan verse, otro a la Virgen María.

De repente:!protegerse! hacia atrás van a explotar los cartuchos de dinamita ,los mismos que algunos  mineros usaban en sus protestas laborales.

La galería se llenó de polvo, humo, el estruendo era pavoroso, y ahí si tuvimos miedo de verdad. El encargado de la galería se excusó. No le habían avisado de que había visitantes.

En la parroquia de Uncía, los campesinos llevaban  por Pascua cestos de papas y hortalizas, para que el padrecito las bendiga y su intención era dejar todo para el padrecito, que para no desairar cogía una papa, y la depositaba en otro cesto para dar a los que pudieran necesitar. Esto sí que me impresionó. 

De camino hacia La Paz nos paramos en unos baños termales como piscinas qué gozada en medio de tanto frío, y eran gratuitos y con agua corriente. Una maravilla en medio del desierto, las iknas, el salar de UYUNI, y la impresión que todo esto causa.

Creo que es  una parte muy importante de la formación jesuítica. Te sorprende, te admira, te entristece y piensas, qué soy yo en  medio de tanta inmensidad!  A qué he venido yo aqui? A dar testimonio de la verdad.! Y me fui a dormir cansado y bastante atribulado. Son muchos impactos en pocos días, para asimilarlo.

Todavía tuve tiempo para enseñar a conducir a un jesuita que necesitaba sacar el brevete para ir de poblado en poblado.De poblado minero, a poblado minero, ¡cuánta pena, cuánto sufrimiento, en soledad, con la riqueza a sus pies, para que otros la disfruten.

viernes, 21 de mayo de 2021

Y DE LÉRIDA A SAN CUGAT

 No consigo recordar cómo hicimos el viaje y el traslado a la Facultad de Filosofía y Teología.

Pero llegamos, seguro y nos instalamos en nuestra nueva residencia.

Esta era muy seria-o lo parecía- y los de  primer curso de Filosfía- nosotros-, ocupábamos el ala derecha del  monumental edificio. El otro lado estaba ocupado por los que ya cursaban Teología. 

Eramos muchos , el comedor enorme, y cuando estuvimos los tres cursos de filosofía y los cuatro de teologia, éramos unos 150 jesuitas en formación, sin contar los profesores, jesuitas también, y los hermanos que ayudaban en las tareas domésticas.

Se sentía la juventud, la alegría, y la seriedad de unos estudios encaminados a la vida sacerdotal y religiosa y apostólica.

Teníamos una "tercera Facultad", quee era mimada por los hermanos y protegida por el P. Ecónomo ,el que manejaba el dinero para mantener a toda la tropa. Un ejemplo ilustrador

En invierno, por lo menos los tres que etuve allí hacía mucho frío y a veces ráfagas de viento que arrasaban con todo. En una de estas se rompió el vidrio de la ventana de la habitación de un estudiante. Pasaron días y días pidien do que le pùsieran el vidrio.

Encontró la solución final, fue a la "tercera Facultad", de noche, Cogio un cerdito casi recién  nacido y lo llevó a su habitación. Por la mañana fue al despacho del P. Ecónomo y le dice: Padre, en mi habitación tengo un cerdito que se muere de frío porque la ventana todavía está sin vidrio, ¿Qué hago? ¿? ¿? A la media hora vino el hermano carpintero y puso el vidrio y el cerdito pudo regresar, acompañado, a su facultad y con su mamá.

El 25 de setiembre de 1962 hubo las grandes inundaciones del Vallés, Nosotros íbamos a Sabadell los domingos a las parroquias de las barriadas. Al llegar a Can Puijaner no reconocimos el barrio, las barracas y casitas que estaban junto al rio Besós, habían desaparecido, ellas y sus pobladores; lás fábricas de tintes se las llevó la riada , a las fábricas, los telares y los trabajadores que allí estaban. Años después se encontraron, máquinas, y camiones  enterrados río abajo.

Un grupo de nosotros fuimos a Sant Adriá del Besos, estaba hundido, enbarrado, y la vía del tren colgando ya sin puente. Este hizo de barrera y al reventar arrastró casas, aninmales, personas, muchas personas, que aparecieron ahogadas hasta las costas . Fue un desastre. Poco podíamos hacer. Se nos ocurrió ir al Gobierno Civil de Barcelona, y reclamar máquinas excavadoras, y palas mecánicas. Fuimos en un coche con bandera blanca por la ventanilla y pasando por el paseo central de Las Ramblas. Nos recibió, escuchó y a las 4 ó 5 horas estaban las máquinas trabajando en Sant Adrià. Me iba a duchar a casa de mis padres, fueron tres días. Olía tanto a mierda, pero mierda de verdad, que algunos vecinos protestaron. Era lo que había por las calles de Sant. Adrià del Besos.

La gente se animó. No había ni agua para beber, y las Cervezas Damm, traían cajas de cervezas para beber y limpiarnos las manos. También trajeron algo de bocadillos o parecido. Si mal no recuerdo la familia de Lluis Puigjaner sj.y de su hermano José María,sj., fueron los que  proporcionaron todo esto durante varios días.

El año 1962 fue fatídico, con las riadas hubo más de 1000 muertos, pero el día de navidad del mismo año estuvo nevando durante tres días seguidos, abundanemente, día y noche, y quedamos aislados en la Facultad. Barcelona, Sant Cugat, y toda la comarca quedamos sepultados por la nieve . En Barcelona llegó a los dos metros, y en Sant Cugat pasó de los dos metros. Por la calle Balmes a los pies del Tibidabo hasta delante del piso de mis padres,  en el número 10, era todo una pista de esquí. Se cortaron todos los transportes incluidos los ferrocarriles y tranvías y autobuses.   

Dos recuerdos el alcalde de Barcelona admiraba la nevada, y tanto la admiró, que cuando quiso salir del balcón municipal no pudo pisar la calle, hasta después de tres días. En Barcelona no había máquinas quitanieves, las trajeron de Andorra... y lo que tardaron en llegar!

Otro. El Padre Enrique Comas de Mendoza construyó una pala de madera, la puso delante del tractor, y pudo abrir camino hasta el pueblo y hasta la estación de tren. Estuvimos aislados casi 5 días. Copió esto de las guerras de Julio Cesar.   Para algo servía estudiar historia de Grecia y Roma.