Mostrando entradas con la etiqueta Augusta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Augusta. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de septiembre de 2021

REFLEXIONES Y RECUERDOS DEL AMOR

 Nunca cumplo los plazos de entregas de mi blog. Pero es que a veces me resulta muy difícil escribir y relatar.En la anterior entrega explicaba los gustos y las artes de Linda en casa y fuera de ella.

Recuerdo, con una visión muy clara, las decisiones que tomaba, en todo y su dinamismo para salir adelante. 


Esta imagen que os presento, de una Linda guapa, jugando en Anthony, al sur de París, en los jardines de la casa de su hermana mayor son , para mi: imágen de felicidad, madre orgullosa de sus hijos, un vestido rojo confeccionado por ella misma, y sentirse orgullosa de su gran sueño: ser madre y ocuparse de los hijos antes que nada. Me enamoré de ella al ver frente a mí, sus ojos brillantes jaspeados, pero tristes, y ansiosos de mirarme a mí y a un futuro insospechado pero deseado. Querían  brillar más alegres, y con ternura.Nuestros ojos necesitaban AMOR.¡Cuánto me ayudó en París!
Una vez en Mataró una profe "progresista" le dijo:" si no haces otra cosa que cuidar de tus hijos, del marido y de la casa, ¡no eres productiva!. Ella le contestó: ¿Y tu que produces?  Vale más, para mi. tener la casa cómoda, el marido que me quiere y trabajar en casa para que mis hijos puedan disfrutar de su madre cuando llegan a casa! y que al llegar José María a casa comparta conmigo nuestra felicidad. Esto no será productivo, pero en mi familia, nos queremos y poco a poco echamos pa'lante . 

Sigo el camino de "ayer".
Dicen que los portugueses tienen 365 maneras distintas de hacer el bacalao. Yo puedo afirmar que el bacalao y los arroces, y los platos que quiso aprender en Lima y en Quito, estuvieron siempre preparados con ligeros toques que los hacían irrepetibles. El aguacate, corriente en América, empezaba a conocerse en España. El día que tuvo un "capricho" de embarazada, me fui a Barcelona al mercado de la Boquería, que seguro que encontraba. Y encontré, y compré tres o cuatro. Y realizó su capricho, merecido. Fui en tren y metro, no tenía coche.
Cuando llegamos a Castelldefels, después de recalar en Mataró, en Ullastrell, y en Gelida, les comentaba  a los compañeros del Torre Barona: mi mujer nunca repite un plato. En los dos primeros años de casados, NUNCA repitió un  plato. Y no sólo esto, sino que además en casa se comía los chicharrones, las sajtas de pollo, el arroz chaufa, aderezos con locoto y ají y todos los pasteles y postres de Francia. Me olvidaba del cebiche peruano, de las salteñas, del camarón de Quito y San Jacinto, de las fondues, la raclette, las quiches lorraine, les tartes à pomme. Y más pero ya basta ¿no?.
Y la escudella, els canalons per Nadal,la choucrout francesa, haché parmentier. Me  consta que entre mis amigos jesuitas, ex-jesuitas y no jesuitas que pasaban por casa, a todos invitó a comer y todos repetían lo mismo, ¡Qué bien cocinas Linda! Estaba radiante de ver que mis amigos se habían convertido en sus amigos y que la fama se extendía.

Me olvidaba, la paella, paella,le enseñó yo en París.; pero luego en Mataró me "prohibió " hacerla otra vez ya que fastidié una, con amigos. Desde entonces siempre las hacía ella, ¡Qué buenas y cuánto cariño puesto en  la paellera! Mi hermano Jorge(qepd) era fan de Linda, de su savoire faire, de su risa, de su franqueza, y de su cocina.

Una cosa aprendí  de Linda y de "su trabajo no productivo", al decirle yo "¿te ayudo a sacar el polvo, limpiar, poner a secar la ropa, etc? su respuesta era: SÍ, PERO NO ME AYUDES TU HACES CONMIGO, Y YO CONTIGO, EN LA CASA SOMOS IGUALES, ¿!¡VALE!?
Los peores contratiempos eran los problemas de salud o de colegios de nuestros hijos. La salud le  produjo momentos difíciles ya desde joven. Al llegar a Lima, con los sobres de polvo blanco, sin saber expresarse en castellano, y viniendo directamente de París, tuvo problemas. Eran para la llaga de estómago que arrastraba de un año antes. Pude acercarme a la terminal de pasajeros, y aclaramos las cosas. Los nacimientos de los hijos, la tuberculosis , (que no fue), provocó la retirada de la leche. La quemadura en el muslo derecho por un bisturí eléctrico y los efectos colaterales desastrosos...
NADA LE HIZO DESISTIR DE SEGUIR ADELANTE, DE SONREÍR Y ALEGRARSE CON LAS ALEGRÍAS DE LOS DEMÁS, DE DISFRUTAR DE LA BODA DE SYLVIE Y DIEGO, RECIÉN SALIDA DE LA RADIOTERAPIA,  ESTAR FELIZ AL VERSE ARROPADA POR SUS HERMANOS Y MIL COSAS MÁS. y sentirse útil y querida.
Mientras pudo  hizo y deshizo para que en casa todos estuviéramos bien. Yo el tercero, pues los "hijos necesitan mas ayuda".
Un día me dijo,¡ no lo hemos hecho tan mal!. Tenemos  dos hijos, con vida familiar estable, la casa pagada, tu jubilado, con una buen pensión, yo también jubilada con otra pensión. Podemos viajar un poco, y bastante los 30 primeros años. Mis hermanos, vienen y nosotros vamos, ¡lástima que ahora la salud no me acompañe! Una cosa más :YO TE QUIERO Y TU ME QUIERES, A VECES ME HACES RABIAR POR TONTERÍAS, PERO SEGUIMOS QUERIÉNDONOS JOSÉ MARÍA, ESTOY FELIZ DE HABERTE CONOCIDO, Y DE HABER COMPARTIDO NUESTRAS VIDAS .Y hasta podemos tener una persona que nos ayude en las tareas del hogar. Te das cuenta, no lo hicimos tan mal.  A nuestra edad era ya imprescindible. Y nos queremos, y siempre juntos!

Y yo añado sino fuera por tí, Linda nada de esto hubiera sido realidad. Hubieran sido "deseos, sueños ansias" pero ha sido realidad. Y el mundo ha sido testigo de nuestro amor y de tu entrega para que todos nosotros fuéramos felices. ¡Lo conseguiste!.

Aun recuerdo a tu hermana Eugenie, en casa de Maria de Pouant les Vallées: ¡Regarde com ils s'aiment! 

miércoles, 9 de septiembre de 2020

PERO LAS CIRCUNSTANCIAS VAN MOLDEANDO LLENA DE CONTRASTES UNA REALIDAD

 Su hermana Augusta me llamaba la atención, igual que Colette sobre los problemas que tendríamos en nuestra convivencia. pero también reconocia que cada vez que nos veía juntos, nuestros ojos delataban el amor y la alegría de encontrarnos.

LLegaron las vacaciones de verano, y yo me decidí a dar un paso, explicar nuestra situación a mi hermana y mi cuñado, sin esconder nada. Yo creí que lo aceptaban y lo entendían y sobretodo nos ayudarían.

Pero las cosas se torcieron por un lado por ingenuidad y por otro por temores, por "el qué dirán".

Fue un mal trago, muy malo , que le hice pasar a Linda sin merecerlo. Ella confiaba en mi y yo no conocía la realidad de la presión y de "l'entourage" familiar.  

A los pocos días regresó sola a París. Los desencuentros familiares iban en aumento, hasta que un día decidí hacer dos cosas, una detrás de la otra:

Volver a París; Hablar con ella (lo hicimos en  las oficinas del banco), ; regresar a Barcelona , no sin antes explicarle a Linda que iba a poner tierra y agua por en medio, y marcharme HUIR  al Perú, para poder reflexionar y darnos un tiempo para decidir, lejos de las presiones  y sufriendo el distanciamiento .

Una vez allí, sentí dolor, angustia, no por  mí sino por Linda, la había dejado en medio de la selva parisina.

Y ella había confiado ciegamente en mí.

 Salí del aeropuerto de Barcelona el día 23 de octubre de 1973.  Y llegué a Lima 5 días después.

Los jesuitas me acogieron, me apoyaron y al mes ya conseguí trabajo, sueldo, residencia y una habitación con derecho a cocina en el barrio de Miraflores . 

Varias veces llamaba a Linda, cuando ya tuve garantía de poder vivir juntos . Ella tamía que yo le fallara otra vez Por navidades del mismo año, la llamé, le supliqué, y le juré que nunca más la dejaría y que pasaríamos la vida juntos, pero juntos de verdad y con hijos como ella quería con tanta ilusión.

Se dejó convencer una vez más y el 28 de enero de 1974  aterrizaba en el aeropuerto de Lima y salia por la puerta de primera clase , y me vio, y la vi. Y empezamos la vida juntos para siempre. Un compañero de trabajo, o, me acompañó al aeropuerto , con su coche, y no fuimos a"nuestra residencia" de Miraflores.

La distancia con el amor, si hay AMOR, se acrecienta. Y el cuerpo se llena de fuerzas , de  ilusión  y de ganas de estar y ser uno solo en dos.

Y así fué.

Durmió doce horas seguidas  Era la primera vez que cogía un avión, y lo hizo sola.  Tenía 30 años, y había puesto toda su esperanza en mí .Colette y George la acompañaron hasta ORLY. 

!cuanto dejaba en París¡¡ Qué se encontraría en Lima¡ 

Primero confusiones por su apellido y la ciudad. Segundo desconocimiento de la lengua. Tercero problemas en la aduana ya que tomaba "unos polvos blancos", para una llaga en el estómago ya cicatrizada, y lo último se encontró conmigo, con mis brazos, que la ayudaban a caminar, estaba muy delgada. y agotada. El compañero brasileño le decía, deja las angustias, las tristezas, descansa, que se ve a distancia lo muchísimo que os queréis.  

!este es el nuevo mundo, y aquí empiezan ustedes la nueva vida.¡

domingo, 30 de agosto de 2020

RECUERDOS DE MI INFANCIA

 Como ya te conté, nací en 1944, dentro de un mes celebraría mis 76 años de lucha por la vida y por el amor.-

Mis padres, Manuel y María Comcepción  nos contaban  cosas de la vida pasada: "cuando los alemanes venían para buscar alimentos en todas las casas,  teníamos que sacificar  los animales un cerdo, alguna cabra, enterrarlos en sacos y cuando ya  habían pasado sacarlos, y prepararlos con mucha sal para después de secarlos al sol o al humo  comerlos.

Cuando tenía unos 5 o 6 años me acuerdo de  vecinos de un pueblo cercano, que habían desaparecido bajo la dictadura y que les devolvían el carnet de identidad y nada más.

Teníamos mucho miedo, pero jugábamos, con maderas, muñecas de trapo (llegamos a ser 10 hermanas), la mayor Augusta se fué muy jovencita a Lisboa a trabajar de empleada. Pero nosotros nos ocupábamos de la casa y mis padres salían a trabajar, mi padre de leñador llegando  hasta España, mi madre faenas del campo y labores domésticas en otras casas, nosotras  en casa.

Una vez mi hermano pequeño (había dos varones) se coló por una ventanita y no acababa de pasar, y nosotras le animábamos a que lo hiciera,! y lo hizo¡ , mientras le gritábamos  !Manuel pasa, Manuel pasa, y pasó¡

Y después, al tener ya los 7 años, pues yo cumplo el 20 del 09, al colegio. Esto era otra historia.

Tengo mucho carácter, no me dejo pisar fácilmente, y se reían de mi por el frenillo que no me dejaba pronunciar bien las "rr", pero  que bien me fue en Francia, ; Soy rubia, castaño claro, más bien  alta, y por qué no decirlo muy guapa, y tengo gran facilidad para los idiomas. De esto me enteré más tarde ya en Francia y en  el Perú, con José María en Lima.

Iba descalza al colegio, las alpargatas en la mano, y al entrar a clase, después de haber sacado la vaca "pacheca" a pasear, me las ponía. Y así todos los días. El problema era la comida, pero por el camino había frutales de los vecinos, y las naranjas eran muy buenas, con piel y todo .

Un día al llegar a casa mi hermana María ( que vive en Portugal) cantaba limpiando la escalera,

Sabéis por qué, habían muerto los dos gemelos de meses, por las patatas crudas que les dió no sé  quien. Decía "habrá un poco menos de trabajo para limpiar." ! qué mal lo debía pasar la pobre, tiene cinco  años mas que yo y ya era responsable de todo¡ Amasar el pan, preparar las sopas, limpiar la casa ...

Hasta  que vino la tuberculosis de mi padre, y a mí me llevaron a casa mi abuela, pero esto ya lo he contado.

Pasados  los años al morir mi abuela , me llevaron a casa,y yo me sentía forastera, y así fue como Augusta me  llevó a Lisboa a "servir".