sábado, 5 de septiembre de 2020

HOY NO PUEDO ESCRIBIR

 Lo siento, preparando la entrada de hoy me he puesto a mirar fotos, repasar canciones de las que le gustan a mamá y me ha dado cuenta del caudal de riqueza que me aporta, 

Espero que mañana o pasado  podré hacerlo, después de participar, con nuestra presencia y la de todos aquellos  que la querían, y lo están demostrando, con hechos, mensajes, llamadas, abrazos y lágrimas de pena y de amor en la distancia, de la misa en Vista Alegre, en la iglesia de Ntra. Sra. de Montserrat, de Castelldefels.

Y muy especiales gracias a Javier Clemente. Gracias. Nos veremos ,si Dios quiere, en la Iglesia que nunca podemos olvidar. 

Un abrazo a todos

viernes, 4 de septiembre de 2020

VIVIENDO LA ALEGRÍA DE VIVIR TRABAJANDO

 Cada 20 de setiembre, como para  cualquier  aniversario de mis hermanas y hermanos , mi madre nos daba algo especial para comer; en Portugal solía ser  un huevo duro, o una sardina entera, y una patata, , como cosa extra. El pan y la leche no solían faltar nunca, algunas veces el bacalao.

Y éramos felices y reíamos y jugábamos, ¿por qué no?

El 20 de setiembre de 1959 fue algo distinto, porque comida, en Francia ya no nos faltaba, du fromage, du beurre, du pain, du lait a volontée,de la viande de boeuf, même de croissants, hasta sardinas saladas,  y  huevos.  des saucisses d'estrasbourg, .. .

Pasó que tenía que ir a la escuela, desde el 15, y mis padres decidieron que tenía que trabajar para aportar algo de dinero a la caja familiar. como iban a hacer los que eran mayores que yo , 4 , todos chicas. Y así fue. El 10 de octubre de 1959  con 15 años recién cumplidos, empecé mi andadura laboral sin parar nunca (no había paro después de la guerra mundial), y poco a poco me fui espabilando en el francés, en mis derechos y mis deberes, y en vivir una vida muy distinta, y aunque separada de la familia toda la semana, me llenaba de experiencias y vivencias...

Portugal estaba ya muy lejos. Allá los ciudadanos tenían miedo de la policía, había que ir a colonias de Mozambique y Angola y las mujeres se quedaban solas con los hijos. Por esta razón había tanta emigración clandestina "a salto de mata" 

En Francia la policía siempre pasaba por nuestra casa, nos explicaba qué hacer y cómo pedir, ofrecían su protección. Les gendarmes siempre estaban para cualquier necesidad. 

Y mi  madre les ofrecía un café caliente hecho con malta, pero era caliente y en St. Nabord y en Troyes en invierno hace mucho frío.

Mi madre descubrió los puerros, las endivias, la crema vichisoise, hacer flanes y de"ris au lait". Cuanto trabajo bien hecho de las asistentas sociales, de los médicos rurales , de las maestras, de los vecinos, cuánta ayuda recibimos, y cuando llegó el momento de una necesidad urgente, siempre había alguien a nuestro lado. NO teníamos teléfono pero la vecina nos llamaba,  el cartero nos traía las cartas, claro ,los documentos a firmar para la seguridad social, y si no podía ,le maire estaba al quite, y al año teníamos teléfono  pero nos faltaba el  francés.

Y así nos dimos cuenta de la importancia de hablar, leer y escribir (¡qué difícil ), que raro  y que lío de acentos,diptongos, dígrafos  y las RRRRRR, guturales, las "en" que se pronuncia ni en ni an.

A mi la curiosidad y mi frenillo en la lengua y las ganas de salir adelante y dejar la miseria atrás y no sólo sobrevivir, sino VIVIR libre, me lo hicieron todo más fácil.

Y la gente (y los jóvenes) que nos animaban. En un pueblo de unos 200 habitantes, si llegaban, aparecieron 10 chicas y un chiquillo. Esto era fiesta y alegría los domingos después de misa y también los sábados por la tarde. Era entonces cuando regresábamos al redil   familiar.

Empezaba a ser una nueva vida, llena de futuros y de esperanzas. Y se fue realizando, poquito a poco.

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miércoles, 2 de septiembre de 2020

Y A DESCUBRIR (UN POCO) LO QUE FUE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

La casa de Saint Nabord, era alargada, muy alargada, y al final había un edificio todo de madera para guardar la paja y sobretodo la madera. 

Perdón esto ya lo había dicho antes. Pero era una cosa importante, pues según me dijeron allí se escondía la gente, las ratas para comerlas y la leña  durante la guerra.

Una cosa me impresionó mucho : un monolito grande, muy grande a la entrada,  del pueblo sobre la route de Paris con el nombre y apellidos de todos los muertos por la guerra  y que eran del pueblo. De hecho esto sucede en la mayoría de las poblaciones  en la región  "Champanye-Ardennes.

Sólo faltan los que traicionaron a Francia , muchos de ellos se hicieron ricos  más tarde con las propiedades. De hecho en Saint Nabord, Torcy le petit, Torcy le gran, Arcis sur Aube, la población quedó diezmada, las casas abandonadas y después "ocupadas". Los puentes se destruían de día por las bombas y se construían de noche por la "resistence"!.

Pero a lo que iba, para nosotras las explicaciones, no acabábamos de entenderlas. Yo tuve suerte con la familia en la que estuve varios años, pues me lo decían a mí, y para que yo lo entendiera, Más tarde fui conociendo a gente que estuvieron en los campos de concentración "franceses" del régimen  de Vichy, del mariscal Petain. Y también de los alemanes y también exiliados españoles de Franco y de Salazar de Portugal. Mis padres ayudaban a todos a buscarles vestidos, comida , trabajo y papeles. De esto me encargaba yo (ya hablaba y me espabilaba  en francés). Qué tiempos, ¿Qué pensarán mis hijos y mis nietos cuando lean estas cosas?.

Cada semana , durante bastante tiempo, el dueño de la fábrica se dedicaba a mostrarme el mapa de Francia, compararlo con Portugal, y explicarme les départements, les regions, les cantons (qué lío) y una palabra nueva que poco a poco fui asimilando profundamente , LA DEMOCRATIE para  CONVIVIR  en paz.Después vino la clase de cultura general, que yo después tenía que explicar a los niños, entender el clima, y les "manières" et les expressions francaises que eran vulgares, o  educadas.

A un señor no le podía decir, !EH, écoute, dis-moi, debía decir monsieur, síl vous plait, pourriez -vous me'expliquer...?

A mí esto me ayudó mucho para adentrarme en la verdadera cultura y el "savoir faire" francés. Si a todo esto le añadía las revistas d'actualitées  y los periódicos , poco a poco era capaz de interesarme y preguntar , como los niños, "et pour quoi? Aprendí a decir CHOUCROUTE,  y sobretodo al ir a una tienda, saber decir siempre ! Bonjour madame, bonjour monsieur, s'il vous plait  ...   Y al final, siempre !Merci madame, merci monsieur ¡ Creía saber en mi interior que estaba allí para quedarme¡

Me sentía cada vez más francesa y nunca renegaba de mi origen portugués. Y recibía alabanzas por lo uno y por lo otro.

Reconozco que el francés, desde que lo entendí y sobretodo desde que pude expresarme con cierta soltura, me encantaba. Y los cantantes, y las cantantes, y la música popular. Y todo.

lunes, 31 de agosto de 2020

LA VIDA EMPIEZA A TENER COLORES BRILLANTES

Con la familia que empezaba a conocer y a tratar  empecé a descubrir que aun trabajando y estando fuera en otra vivienda, la vida tenía colores. Muchos colores. No sólo blanco y gris.

Ya era mayorcita, y me gustaba ir arregladita. 

Los niños de los que me ocupaba eran traviesos, y yo a mis 16 años me hacía respetar, pero siempre tuve el respaldo, el apoyo y la orientación de sus padres.

Con ellos aprendí formas y maneras, no me avergüenzo; ellos me enseñaron a preparar comidas, ayudarles a los niños a vestirse, asearse,. y muchas veces arroparles por la noche.

Por primera vez en mi vida tuve habitación propia ... aunque ya tenía miedo de estar sola. La señora me compraba ropa y me decía que tenía que prepararme para cuando llegase "el vino oporto". 

Me sentía querida, tratada con respeto, y nunca se rieron de mi  francés. Me llevaron a clases, a veces en las fiestas íbamos al cine, y por supuesto todos los domingos a misa.

Yo estaba "nourrie et logée", mas una pequeña  paga que mis padres exigían que se la diera a ellos para ayudar a pagar la casa de Saint Nabord. Pero los dueños me daban unos pocos francos  para mí a escondidas.

Cuando me operaron de una apendicitis aguda, me llevaron urgentemente a TROYES a una clínica privada, y me cuidaron y mimaron como una hija.

Sin darme cuenta me  sentí "guapa"; Me sentía querida - un poco explotadita- con los niños, pero era feliz.

Un año, un joven.  se presentó a casa de mis padres - era el 1 de mayo, con un ramo de muguet, todas las hermanas y yo misma salimos a la cancela.¡ El ramito era para mí y me dio un beso en la mejilla.

Era el primer beso que me daba un joven, me sentí alagada, y envidiada , pero feliz.

Un día me atreví a  contestar a la señora porque no me creyó de una travesura de uno de los cuatro, y su marido me corrigió con tanto respeto  como  dureza. Aclaró la tontería y a partir de entonces me di cuenta que ya era  mademoiselle Linda.   

Me pude comprar zapatos de tacón, vestidos camiseros, de lindos colores, chaquetitas toreras, foulards.

Y el del muguet seguía cortejandome pero con mucha timidez. 

Los chicos me miraban, se ofrecían a acompañarme a todos los lugares y  en las fiestas "foraines" (fiestas del pueblo),  no daba a basto en mi carnet para aceptar un nuevo baile.

Yo les ayudaba  en sus tareas de "recitation", de lecture, de memoriser, de aseo y de repasar la mochila cada día mañana y noche. Me querían y ya de mayorcitos  se echaban a correr para abrazarme.

Nunca creí  ni   pensé que esto me sucedería a mi. Lloraba al abrazarles, y sus padres siempre fueron agradecidos conmigo. 

Yo nunca escondí mi origen portugués, y emigrante y más de una vez fui a sindicatos a ayudar a otras chicas que no habían tenido la "misma suerte" que yo. Por mi francés me preguntaban si era del sur.

Yo entendí que FRANCIA empezaba a ser  mi tierra y el francés (el idioma) me encantaba. Los franceses también, pero en St. Nabord eran todos campesinos, ricos por supuesto, pero campesinos, y de campo; verde en Portugal, en Viana hay mucho. 

Mientras escribo esto, me estoy cansando, puede que confunda  algunos detalles o me líe con las fechas pero todo lo que os cuento es la pura verdad.

Hasta la próxima. Reconozco con orgullo que mi educación, mi cultura y mi saber, han sido hasta 1974 franceses, pero abierta al mundo.

Ya lo  veréis.


 

domingo, 30 de agosto de 2020

HACIA FRANCIA, TIERRA DE PROMISIÓN

 La tuberculosis de mi padre, la usura de los prestamistas para los medicamentos, el hambre y la falta de perspectivas de futuro, fueron suficientes  para que, curado "milagrosamente" de la tuberculosis después de irse hasta San Torcuato (creo), en pleno invierno, y echarse a la piscina de agua junto a la ermita, salió  chorreando, tiritando  de frío, volvieron mis padres, el médico le visitó y él no tenía ni rastro de tuberculosis.

Y nunca dejó de fumar.

Cogió un petate, y salió rumbo a Francia, para probar suerte. Y así fue. Al año regresó, nos llevó a todos, en tren con asientos de madera  , desde Viana do Castelo, hasta  llegar cambiando de tren en la frontera a  un pueblo pequeño, y en la región de l'Aube. Creo que Vitry le François.

Fue el mismo día . La asistenta social, nos esperaba  en la estación del tren, la gente nos miraba, yo también les miraba, cuando la asistenta social nos consiguió comida, albergue en una rulotte  y y despues  una "casa" a cambio del trabajo de mi madre.

Mi madre tenía que hacer limpieza de hierbas, maleza y trabajo doméstico. A nosotros Caritas y el Ayuntamiento  nos ayudaban mucho. Leche, mantequilla, pan, tocino, cada semana había una camioneta que vendía pescado salado, carne para hacer caldos,, con lo que ganaba mi padre pudimos ir comprando algo más.Y cáritas nos proveía de lo  esencial.

No sé. Lo tengo todo muy confuso. Íbamos al bosque a por leña . El dueño les dijo que podían llevarla toda  la que quisieran gratis, ya que a cambio lo limpiaban todo. 

Era una gozada¡ Podíamos calentar la casa,  comer caliente  y calentar ladrillos para ponerlos en la cama envueltos en trapos y dormirnos más calientes.  Eramos tantos nosotros solos que no nos dábamos cuenta del cambio que habíamos hecho. 

Teníamos tres camas de hierro y con mis padres 12 para dormir y comer.

Un día de suerte vendieron lo que les quedaba en Portugal  y consiguieron comprar la casa  en Saint Nabord sur Aube .

Esta fue nuestra casa. con un poco de terreno verde, muy verde, una especie de angar para guardar la madera, para tenerla a punto y seca para el invierno. 

Mi padre tuvo trabajo en una serrería, y después en una fábrica de calcetines "petit bateau"

Nos trajeron mantas, una mesa larga, muuy larga y podíamos comer,  y comíamos todos. Hasta el cura pasaba con la camioneta para llevarnos a misa.

Recuerdo a mi madre afanándose para apañar una jaula para conejos y tener gallinas para comer huevos ¡Habia tanta yerba! 

Ya se acercaba el otoño y había que ir a clase, yo tenía ya 13 años y tenía que matricularme... pero no fue así.

Caritas nos trajo una estufa de leña, y una cocina  también de leña. La asistenta social era muy buena persona, y hacía todo lo que podía. 

La maestra del pueblo también hizo mucho por todos, y se enfadó porque yo no iba a clase

Se acabó la fiesta pero me desarrollé , engordé , trabajé mucho en una granja, en la serrería, y después cuidando los niños de los dueños de la fábrica de calcetines en Arcis sur Aube.

Ahí empezó a cambiar mi vida... "de niña a mujer".

 

RECUERDOS DE MI INFANCIA

 Como ya te conté, nací en 1944, dentro de un mes celebraría mis 76 años de lucha por la vida y por el amor.-

Mis padres, Manuel y María Comcepción  nos contaban  cosas de la vida pasada: "cuando los alemanes venían para buscar alimentos en todas las casas,  teníamos que sacificar  los animales un cerdo, alguna cabra, enterrarlos en sacos y cuando ya  habían pasado sacarlos, y prepararlos con mucha sal para después de secarlos al sol o al humo  comerlos.

Cuando tenía unos 5 o 6 años me acuerdo de  vecinos de un pueblo cercano, que habían desaparecido bajo la dictadura y que les devolvían el carnet de identidad y nada más.

Teníamos mucho miedo, pero jugábamos, con maderas, muñecas de trapo (llegamos a ser 10 hermanas), la mayor Augusta se fué muy jovencita a Lisboa a trabajar de empleada. Pero nosotros nos ocupábamos de la casa y mis padres salían a trabajar, mi padre de leñador llegando  hasta España, mi madre faenas del campo y labores domésticas en otras casas, nosotras  en casa.

Una vez mi hermano pequeño (había dos varones) se coló por una ventanita y no acababa de pasar, y nosotras le animábamos a que lo hiciera,! y lo hizo¡ , mientras le gritábamos  !Manuel pasa, Manuel pasa, y pasó¡

Y después, al tener ya los 7 años, pues yo cumplo el 20 del 09, al colegio. Esto era otra historia.

Tengo mucho carácter, no me dejo pisar fácilmente, y se reían de mi por el frenillo que no me dejaba pronunciar bien las "rr", pero  que bien me fue en Francia, ; Soy rubia, castaño claro, más bien  alta, y por qué no decirlo muy guapa, y tengo gran facilidad para los idiomas. De esto me enteré más tarde ya en Francia y en  el Perú, con José María en Lima.

Iba descalza al colegio, las alpargatas en la mano, y al entrar a clase, después de haber sacado la vaca "pacheca" a pasear, me las ponía. Y así todos los días. El problema era la comida, pero por el camino había frutales de los vecinos, y las naranjas eran muy buenas, con piel y todo .

Un día al llegar a casa mi hermana María ( que vive en Portugal) cantaba limpiando la escalera,

Sabéis por qué, habían muerto los dos gemelos de meses, por las patatas crudas que les dió no sé  quien. Decía "habrá un poco menos de trabajo para limpiar." ! qué mal lo debía pasar la pobre, tiene cinco  años mas que yo y ya era responsable de todo¡ Amasar el pan, preparar las sopas, limpiar la casa ...

Hasta  que vino la tuberculosis de mi padre, y a mí me llevaron a casa mi abuela, pero esto ya lo he contado.

Pasados  los años al morir mi abuela , me llevaron a casa,y yo me sentía forastera, y así fue como Augusta me  llevó a Lisboa a "servir".

viernes, 28 de agosto de 2020

NOS ENTERAMOS DE QUIENES SOMOS¡

NO RESULTA FÁCIL  ADENTRARSE UNO MISMO EN SU PROPIA VIDA,  y exponerla  sin arreglos ni maquillajes, es un trabajo duro, pero al fin liberador.

Soy una inmigrante portuguesa, la quinta de once hermanos, por una tuberculosis de mi padre, nos arruinamos todos, vendieron lo que tenían... y nuestro destino fue Francia, un pueblo perdido en la región de l'Aube . yo tenía 14 años, y empecé trabajando en una granja, cerca de Arcis sur Aube.

Pero  por no sé qué razones me enviaron antes a Lisboa de empleada junto con mi hermana mayor Augusta.

El trabajo era duro, pero los señores no me maltrataban, el problema más grave es la soledad, el desconocimiento de todo, y el miedo a quedarme sola; había pasado varios años de pequeñita con mi abuela, en una casa muy grande en MAZAREFES, junto a Viana do Castelo. Ella me mimaba de escondidas de mi abuelo, pero me pedía que reposara mi escuálido cuerpo sobre sus pies para darle calor.

Yo la quería mucho. Allí comía muy bien, cuando murió, (Linda me decía que moriría como ella, asfixiándose, y teniendo frío)me llevaron de nuevo a casa mis padres.

Me sentí extranjera, rara, la comida era escasa, mis padres no llegaban a mas.

Y me buscaron el trabajo en los astilleros de Viana, caminaba solita con un atadillo con una sardina y media patata, pero por el camino cogía las naranjas y me  las  comía . Íbamos descalzos. las alpargatas solo se ponían al entrar al colegio y al llegar al trabajo.

Al regresar a casa (otros 5 kilómetros) había que limpiar, vigilar a los hermanitos, que querían jugar, y esperábamos que mi madre trajera... patatas y un poco de algo más. Era su paga.