martes, 24 de noviembre de 2020

ESCRIBIR SOBRE EL AMOR NO ES LO MISMO QUE SOBRE EL AMAR

Yo creía que sabía escribir y que podía escribir.

Pero escribir del amor y del amar es mucho más difícil de lo que creía.  Al principio pensé en una reivindicación  del  amor extraordinario con el que Linda se entregó a mi. Pero no se cómo hacerlo. El amor es algo tan íntimo, secreto, que al sentirlo y vivirlo yo tengo miedo a mancillarlo.

Me encuentro en un terreno del que nunca antes había osado  hablar o escribir en público. 

Y ahora que mi amor no está, ahora siento que debo hacerlo, para que Linda sea comprendida de una vez por todas.

Quién tiene las narices de oponerse, criticar, despreciar e ignorar, (perdón ,ignorar es poco), humillar a unas personas que se aman, solamente por el hecho de hacer daño.

Yo descubrí el amor, al sentir que al amar a Linda, París se rendía a sus pies. Mi primer regalo de cumpleaños fue un gran ramo de rosas rojas tantas como años tenía Linda que rodeaban a una sola rosa blanca. Linda tenía 29 años. 

No se lo esperaba. Estábamos solos, ella preparaba un pollo al horno, y .. el pollo se esfumó. Y el amor  superó todas las barreras. Esto fue mucho antes de irme a Lima y ella venir después.

Y desde este momento nunca más nos dejamos de amar. No eran mariposillas que se sienten por dentro, como dicen ahora, era fuego, llamas que ardían y se juntaban en una gran hoguera, para llevar la antorcha del amor a donde fuera que quisiera ser comprendido.

Yo nunca había sentido este ardor intenso y Linda me dijo que nunca  se había sentido tan amada.  Recuerdo ahora que estando unos años más tarde en Arcis sur Aube en casa de su hermana Maria  de Pouant,  Beatriz, otra hermana, nos dijo !pero cómo os habéis enamorado tanto¡ Linda que te ha pasado, José, tu estás loco por Linda¡. Regarder comme ils s'aiment¡ Yo le había puesto agua fría en los pies que con el calor de la canícula se le inchaban ya mucho. Y lo hice sin pensar en nada más que en Linda.

No estaba loco, estaba amando a la persona que fue capaz de dejar todo por mí y confiar en mi, a pesar de los malos tragos que tuvo que digerir. Alguno también por culpa mía. América, dejar Mataró, Ullastrell, Gelida, la "familia Pérez Casabayó" , que nunca la aceptó y que nunca aceptó ni nuestro amor, ni nuestros hijos, y yo confiando que conseguiríamos superarlo. 

Intentaron hundirnos, ignorarnos, humillarnos,  pero no lo consiguieron.

A propósito de Mataró , qué tuvo esta ciudad, hacendosa, mediterránea, cambiante de humor como las olas del mar, que nos acogió. Algo tendrá. 

En Mataró fueron concebidos nuestros dos hijos, Sylvie nació  allí. Dani en Ullastrell.

Tenía una gran terraza. Se divisaba el mar casi a sus pies, las ventanas podían estar abiertas. Los trenes pasaban lentamente, y el silencio del amanecer reavivaba nuestra ansia de amor. Tuvimos que bajar la persiana ya que la vecina  desde la terraza espiaba nuestros juegos. Sentimos vergüenza. Era algo nuestro.

Es verdad que el Mediterráneo  es nuestro mar. Ulises experimentó en carne propia la fuerza de las olas y la atracción amorosa de la sirena. Nosotros confirmamos definitivamente nuestra vida de el uno para el otro. Ya hubo quien intentó poner palos a nuestras ruedas, pero no lo consiguieron.

"!Aimer tant que possible!" Creo que lo llevamos hasta donde el corazón podía. !Es bueno, pienso ahora, estar juntos tantos años, con altibajos pero siempre ascendiendo la cuesta de la vida, y ne cejar nunca en el intento del más todavía.

 

domingo, 22 de noviembre de 2020

LOS VIERNES DE SOLTERO Y LA FORTALEZA DE LINDA

Antes de empezar,  recordar que  el 20 de noviembre  cumplí- ya lo sabéis- 83 años.

pero no os lo cuento para que me felicitéis, no.  Es solamente para afirmaros que desde el año 1974, nunca hemos pasado un cumpleaños separados el uno del otro.

El 20 de setiembre Linda hubiera cumplido 76 años,  es decir que  desde sus 30 años habíamos celebrado las fiestas de aniversario, los santos y la navidades siempre juntos y con nuestros hijos, ! qué mas podíamos pedirnos¡

Una cosa: poder seguir un poco más, pero ella sufría ya demasiado, ! no podía continuar¡


Ya en Quito, viviendo en el Condominio el Carmen, nuestra vida era cómoda, sencilla, y con una naturaleza generosa que colmaba las ansias de vivir y de compartir.

Linda empezó dando clases de francés en un colegio, para los parvulitos. Era una gozada preparar juntos las expresiones, los juegos, para los pequeños.

Poco a poco el Colegio aumentó el alumnado y fue necesario tener una persona que fuera la secretaria. Yo propuse a Linda la Fundación lo aceptó, pero con la condición que su sueldo lo pagara el colegio, de los fondos propios que administraba.

Allí nos conocimos en todas nuestras facetas: esposos, amantes, amigos, colaboradores, profesionales , y una muy especial de Linda, sacar las castañas del fuego, ser ordenada y lógica como secretaria y una excelente ama de casa. !Suerte de ella¡

Ya metidos en "confianza" dos anécdotas: 

Jugar a las prendas con los profesores (era Linda la única mujer), ella aceptó encantada, pero puso una condición, Primero los hombres y luego las mujeres. Se rieron un rato, y uno dijo "esto no vale", seguimos con el aperitivo-desayuno de media mañana, el colegio funcionaba de 8.00 a 15.00.

Y a los alumnos se les daba un desayuno de leche y panecillo  todos los días.

La otra anécdota, fue la de los viernes de soltero. Vino Clemente, el presidente del AMPA  para llevarme de juerga por la tarde- noche, mientras acompañaría a Linda con su esposa, Fabiola, para reunirse en su casa con otras señoras. 

Linda me  miró, y yo contesté rápido, antes que ella, yo si salgo de fiesta salgo con Linda, ¿Cómo voy a dejar sola a Linda si hemos decidido vivir siempre juntos, por esto nos queremos y no nos dejamos ?.

Nunca más hubo invitaciones de  viernes de soltero. Pero todos los viernes salíamos juntos a cenar por Quito los cuatro juntos y a veces alguna pareja más. La verdad es que lo pasamos bien  hasta que la Fundación Isabel del Hierro Portilla, comprendió que no podía manejarnos.

Pero nuestra vida se fortaleció, el Embajador de Francia nos orientó, y el Vicario Gral. y el Obispo también. En el día a día, Clemente Arguello tenía un fiel amigo abogado que conseguía  las boletas de contracaptura.

Pero, esto junto con la tensión, nos obligó a dejar lejos el GUAGUA PICHINCHA, que habéis visto en facebook, y regresar a Europa. Como ya he contado. En la vuelta a España , durante los 13 días de viaje, fueron un auténtico viaje de bodas, hasta Tenerife. Allí empezaron unos pocos temores con  la carta de José Sugrañes s.j. por encargo de mi madre.

Pero los amigos no fallaron entonces y ahora tampoco. 

El  18 de agosto  se acabó nuestra vida en común, pero cada día seguimos estando juntos y en casa su imagen está presente.

NUESTRO PRIMER ENCUENTRO Y OTROS MAS

 No fue en Lima. Fue como ya sabéis en París. Pero fue un encuentro porque ambos necesitábamos hablar. Yo creía que era solamente Linda la que necesitaba ayuda. Y la escuché varios días, unas veces en la iglesia Sant François d'Anthony otras veces en casa con su hermana Augusta. Pero la realidad era otra: los dos sin saberlo necesitábamos que alguien nos escuchara, nos comprendiera, nos diera ánimos para seguir querer viviendo.

Mis cajas de pastillas, y sus dosis de medicamentos, para la úlcera y para poder tener un ánimo sosegado, hicieron el resto. Descubrimos que nos faltaba"alguien" que nos pusiera en paz.

Este "alguien" fue precisamente el amor y la confianza, y la esperanza de que yo no la traicionaría. El amor y el deseo saltaban a borbotones en cada mirada, en cada roce, en cada espera en las escaleras del metro, en la rue Grenelle, en el parque de Luxemburgo, en el self.

Este primer encuentro duró un año.

Y siguió después: fue uno muy breve, en las puertas y a la entrada del banco de Bilbao en París. La llamé; mis padres estaban esperando. Yo no tuve el valor de decirles: estoy enamorado. Ni se dieron cuenta de que estaba allí. Le hablé, intente explicarle, !cómo lo iba a entender si recién empezábamos el descubrimiento del amor¡  Este fue el segundo.

La presión familiar era muy fuerte, demasiado fuerte para hacerle frente. La solución era huir lejos, para que nos encontráramos los dos otra vez y reiniciar una relación que apenas había comenzado y un amor intenso que se iba descubriendo. Y hubo un  tercero en Barcelona, el que yo creía que abriría las puertas para planear con calma nuestra vida futura. !No tenía la llave de bronce todavía¡

El encuentro en Barcelona en casa de mi hermana, fue un auténtico fiasco. Ernesto lo calificó de abuso de confianza, y yo de exceso de confianza en ellos que me habían visto a solas en Santander. Yo creí que habían entendido mi ruptura jesuítica y después mi necesidad de compartir con amor una vida.

Sinceramente me sentí traicionado. Y Linda volvió sola en autobús a París, a esperar... Hasta que salí hacia Lima. Unos días antes volví a París en avión para intentar reasegurarla, que al otro lado del charco, la esperaba y le preparaba una acogida. Estuve una horas, pero reafirmamos nuestra espera y confianza, no sin miedos para parte de los dos.

Después ya en Lima la vida nos cambió y nos remodeló.  A los dos días de llegar, fuimos paseando por el centro de Lima. En la calle Jirón de la Unión, una calle muy comercial, había joyerías. Nos faltaba nuestro anillo de compromiso: los dos lo queríamos.

Y salimos de allí con un anillo de plata, grabado por dentro con la fecha 28-I-1974 y en cada uno el nombre del otro.. Y nos fuimos a comer a un chino, junto a la plaza de armas.

Es desde esta fecha que siempre hemos contado nuestros años de matrimonio.

Y a partir de ahí cada día era un nuevo amanecer, lleno de luz y de alegría. Atravesar la plaza San Martín para venir al Ministerio y pasear juntos por la Avenida La Colmena o estar con los amigos que pasaban o que hacíamos en Lima y después en Quito, era un profundizar en nuestra esperanza de un futuro mejor. Nunca nos planteamos regresar a España o a Francia como lo hicimos. Nos dejamos llevar por las circunstancias y el viento a favor  para tomar las decisiones.

En Ecuador los encuentros vividos cada día, tenían una intensidad que superaba al sol ecuatorial que brillaba en  el inmenso azul del cielo y la grandiosidad del Pacífico junto a Guayaquil, Portoviejo.

viernes, 20 de noviembre de 2020

ALGUN RECUERDO MAS DE ENAMORADOS

 Aún fuera de los tiempos que relato, vale la pena un recuerdo muy simple.

En un restaurante "self service" en París, con los platos en la mesa, yo lentejas, Linda una ensalada.

Me levanto para ir a buscar dos botellines de vino tinto. Le sirvo, me sirvo, me siento para comer, empujo la silla, doy un golpe, y! zas¡ el vaso se derrumba enterito sobre mis lentejas.! Qué sensación de ridículo¡ Linda se reía, yo machote me comí las lentejas bañadas en vino. Las carcajadas de Linda se oyeron en la sala.

Al acabar de comer , me levanté y le di un beso. Era una gozada verla reír aun haciendo yo el ridículo mas infantil.

En Lima:

!Qué nervioso estaba yo cuando la ayudé a entrar en la habitación, que tenía alquilada en Mariategui,  había preparado todo, luz de penumbra, un brazalete de plata, y una canción francesa de  amor:

"Pour un petit tour,  un petit tour entre tes bras,              En la playa escribí tu nombre

 Pour un flirt avec toi je ferai n'inmporte quoi ,               Y luego yo lo borré para que nadie

Pour un tour  avec toi dans tes bras .....                             pisara tu nombre petite Linda.

Son las dos primeras canciones que le puse en mi radio-cassette . 

Y luego cenamos un bocadillo de mortadela y ... nunca me había encontrado tan nervioso y patoso como encontrarme a solas con Linda. Los nervios y el cansancio pudieron más que nada y Linda consiguió dormir doce horas seguidas.

Yo tenía que ir a trabajar. Le dejé una nota. La llamé desde la oficina, en la casa no había teléfono. Y después de preguntarme al llegar yo a casa: ¿Me habrán seguido desde París?, Es que es capaz de todo¡

Intenté tranquilizarla, fuimos a la embajada francesa a comunicar que Linda estaba allí conmigo, y que bajo ningún concepto, esperaba a nadie que viniera de Francia.

Y el sábado por la mañana nos fuimos a la playa  y después a comer a la pensión Isabela.

Hasta que con seguimos alquilar el apartamento a la sra. Contreras, que ya he contado.

Sentirnos en casa, solos, y libres  destapó nuestros deseos y ansias y pasión. Nos queríamos con locura y la espera se hacía siempre larga.  Nos faltaban horas y días para amarnos cada vez más. Los miedos dieron paso a las seguridades, y las esperas a la búsqueda y al encuentro. 


jueves, 19 de noviembre de 2020

RECUERDOS de ENAMORADOS

La alegría y la felicidad el amor, no necesita de muchos instrumentos  ni grandes medios .Una simple mirada  y la esperanza de poder realizar grandes proyectos sin saber realmente  cuáles, excepto uno: crecer y crecer en el amor sin ponerle ningún límite. La simple presencia del otro, es suficiente para iniciar la nueva vida del gran proyecto de amarse.   

Esta fotografía nos la hicimos en el parque de CHOSICA, tres meses después de la llegada de LINDA a Lima. No teníamos dinero para comprar una máquina de fotos y cuando pudimos la hicimos.Y la guardamos siempre, hasta el día de hoy.

Fuimos en autobús  el 23 de marzo de 1974.Final  del verano en Lima. Los proyectos reales era conseguir que los dos, consiguiéramos reír, vivir, ser libres y esperar con ilusión la novedad de cada mañana cuando sale el sol y la vida amanece y te lleva hacia adelante.

Nuestros días festivos en Lima era puro admirar, descubrir, hablar, alternar con los amigos del trabajo que Linda sabía  ganárselos muy bien, para que me ayudaran a mí y pudiéramos integrarnos en el ambiente y en el trabajo. !Estábamos solos ¡ Lima yo no la conocía, pero nos acogió, su mercado, sus monumentos coloniales, sus avenidas, hacia el aeropuerto, o al puerto del Callao, todo era  para encontrarnos más juntos y querernos más. 

Qué bueno ir de tiendas aunque fuera a mirar EnLima encontró marcas francesas en las perfumerías, y comidas exóticas para nosotros  que siempre quería degustar. Los paseos por la Alameda, por Miraflores, todo hervía de colores  y los aromas de sus hermosas plantas iluminaban nuestro corazón y nuestra pasión. 

Todavía recuerdo al compañero que me dijo en el aeropuerto: por una mujer así, tan guapa, tan elegante y que deja todo por ti, deberás cuidarla y protegerla mucho. Te debe querer mucho y tu le habrás prometido amor eterno¡ ¿No?. Pues sí. Y dijo más: yo también dejaría de ser cura¡

Las comidas en el ministerio de Educ. en  el despacho eran  únicas y Linda con un castellano incipiente se hacía escuchar, querer, respetar y a mi me hacía sentir el hombre más feliz de la tierra. Lo que ella me dio y me aportó de cariño, entrega, orden. prevención, cuidado, trato con las personas, y distancia  prudente con los desconocidos, es impagable.

Con quien nunca puso reparos fue con los jesuitas que venían de Bolivia y hacían"escala" en casa.

La verdad nunca estuvimos solos y abandonados. Nos sentimos hasta protegidos  y queridos y a Linda le hacía olvidar los malos tragos que pasó en París hasta el 24 de enero que por fin salió de París. Y llegó el mismo 24 por el efecto de los husos horarios pero con el cansancio que provoca las horas de vuelo y el cambio de hemisferio. Y la tensión acumulada  antes de partir. Solamente nuestra amiga Colettey su marido George sabían que se iba a buscarme. Cuánto amor y confianza y entrega había en Linda para dar este paso. Y cuando marché yo en octubre del 1973, ¿NO podía haber dudado de mi?

En Quito ya fue otra cosa, lo dejamos para mañana.

No puedo despedirme hoy, sin recordaros que  ayer hizo exactamente tres meses que nos dejó, y ella sabía que se iba . Un abrazo para todos.Me sigue faltando y nos sigue faltando cada día.

 


domingo, 15 de noviembre de 2020

EN MEDIO DE TODO, UNA REFLEXIÓN DEL LIBRO DE LOS PROVERBIOS


 No puedo resistirme al texto bíblico del libro de los Proverbios de las lecturas en la misa de hoy.

Dice:

            "Una mujer hacendosa, ¿quién la hallará?Vale mucho más que las perlas

            Su marido se fía de ella y no le faltan riquezas.

             Le trae ganancias y no pérdidas todos los días de su vida.

            Busca lana y lino, los trabaja con la destreza de sus manos.

            Extiende la mano hacia el huso, y sostiene con la palma la rueca.    

            Abre sus manos al necesitado y extiende el brazo al pobre.

            Engañosa es la gracia. Fugaz la hermosura,

            la que teme al Señor se merece alabanza.

            Cantadle por el éxito de su trabajo, Que sus obras la alaben en la plaza." 

Acababa de regresar de misa con la determinación de publicar este fragmento, y me he econtrado que un buen compañero, Enrique Ipiña  lo publicaba  en facebook. 

Y es que siento a Linda en muchas de sus frases. Y precisamente hoy pensaba en su trabajo en casa. Desde la tarea diaria hasta la confección de jerseys, vestidos  , mantitas para nuestros hijos cuando eran pequeños, hasta ropa chulísima  porque a élla le gusta ir elegante.

Y no sólo esto, estaba en todo lo que podía: 

Cuando Dani se dislocó el brazo y pasó por en medio del mercadillo, allí estuvo ella para llevarlo al médico.

Cuando se cayó de una pared alta  al patio de cemento del colegio, vomitó en clase y ! hicieron recoger el vómito  a su hermana¡ Llegó a casa con vómitos, era ella la que estaba allí, y la que juntos los dos lo llevamos a médico a Barcelona ya que la caída tuvo consecuencias graves y podía haber sido peor..hasta por culpa de la caída, l'avia, mi madre no quiso llevarlo de excursión a la EXPO de Sevilla, aunque el neurólogo dijo que ya no había ningún problema. Le compró una bicicleta buena... que a los pocos días se la robaron.

Cuando Sylvie se cayó del ciclomotor SUZUKI MAXI, y se rompió unos ligamentos cruzados posteriores de la rodilla , allí estuvo también Linda y papá también para llevarla al traumatólogo.

Si iban de excursión, si salían de visitas culturales o de viajes de fin de curso, Linda no faltó nunca a la cita ni a la ida ni a la vuelta.Yo también, claro. Ella se interesaba  muchísimo por todo lo que explicaban y "no contaban". 

Si era yo quien salía estaba siempre a punto para recibirme. Una vez se enfadó mucho ya que la dejé sola con los niños, por mis ganas de salir con los alumnos. Reconozco que antepuse mis ansias a mis obligaciones. Esto fue con la salida a Portugal.

Si por trabajo, tanto Sylvie como Dani, tenían dificultad para el traslado, o para hablar con el superior, quien insistía para que hiciéramos algo era siempre LINDA.

Y al recibirlos la alegría brillaba en sus ojos. !Una parte de ella misma se había ido, y por fin regresaba¡

Conmigo, aunque estuviera enfadada, también igual. Siempre extendía las manos y los brazos para recibirnos . Siempre.

               

viernes, 13 de noviembre de 2020

CAMBIOS VERTIGINOSOS, PERO EN SILENCIO Y

 Un corto periodo de tiempo pareció  que las relaciones familiares  se relajaban un poco.

Un día, ya antes de desaparecer Jordi, mi madre preguntó a todos , que ya que Jordi no puede ocuparse como antes, quien lo podría hacer. La respuesta de todos fue : ¡José María!. Me sentí muy halagado. Digo mal. Fue mi cuñado Jordi Pedrals quien propuso que fuera yo, y los demás asintieron

Y mi madre me llamaba para revisar los papeles desde la muerte de sus padres, uno por uno y clasificándolos.

Me pidió que la acompañase al banco, para unos fondos de inversión y no tuvo reparo (debía confiar en mí en aquel entonces) en contestar al director del Banco: "Si perdiera este dinero de la inversión, yo seguiría viviendo igual, y al mismo ritmo que ahora. Se trataba de cinco millones de pesetas Oído esto el director le dijo: pues haga la inversión!. Otras veces tuve que acompañarla a Caldas por unos terrenos, o asistir a unas reuniones con los primos de Caldas sobre si vender o no vender.

Yo daba mi opinión que era la misma tanto en privado como con los reunidos.

Eso sí me costó. Indagar en  la libreta de ahorros, de l'avia Pepa, para descubrir si le sacaban dinero y quién. Fue difícil conseguirlo ya que  yo no tenía derecho a esos informes por parte del banco, pero por ser buen cliente y ... me sacó un extracto de los últimos dos años para que viera lo que había. Fue algo en privado, sin membrete de banco y como cosa muy confidencial. Pero le di las cuentas .

En medio de todo esto yo tenía que dejar a Linda sola y suponía para nuestra economía unos gastos extra, pequeños, pero extra. Se lo dije a mi madre, no le gustó, y  ahí hubo un primer  roce, creo yo.  

Poco a poco dejó de consultarme y de llamarme. Yo lo atribuía a que era consciente de la gravedad del pólipo velloso de Linda y no quería molestar, hasta que un día descubro que nuestro número de teléfono había desaparecido del papel que estaba colgado en la pared del comedor con números grandes y las letras también. Protesté, supe quién lo hizo, y la razón es que estás lejos y te va a costar venir. Mi hermana  María Asunción vivía encima, claro,pero... mi hermana Pilar vivía en Igualada que también estaba lejos, y su número no desapareció. El asuntó se liquidó: se sacaron todos los números de un sitio tan visible, y no los vi más.

Otros asuntos mostraban la distancia que se acentuaba con la familia y nosotros y que se remarcaron sensiblemente en estos años:

¿Por qué razón nunca quiso quedarse a dormir en casa? La peor noche fue la de la inauguración de la Iglesia, con obispo y todo. A esta fiesta vino, Yo actuaba y mucho. Y llegué cansado a casa. Linda y Sylvie y Dani estuvieron en la celebración y participaron activamente. Al terminar, yo digo:!. "bueno avui et quedaras a dormir, No?.

La respuesta fue : de cap manera,! tu em portas a Barcelona  i ja està¡ Linda le suplicó, yo dije que me encontraba muy cansado para coger el coche, pero exigió y cedimos. Estuvimos a punto de llamar un taxi y que la llevara, aunque yo fuera con ella. Pero cedimos.

Sylvie me acompañó con el perrito PUNKI.  Al regresar,  frente al edificio de la campana, me empotré contra la valla  quitamiedos. El perrito salió volando y la dirección del DYANNE se torció. LLegamos a casa muy tarde. Por la mañana la llamé y le dije lo pasado. Su respuesta fue de lujo: no me dirás que fue por culpa mia , no tuviste cuidado!!. Colgué el teléfono.

Y otra más solemne : la boda de  nuestra hija SYLVIE.  El día antes: ¿Hay escaleras? ¿tendré que caminar? ¡Me canso mucho!.

Mira mamá haz lo que quieras. Y lo hizo como siempre: no apareció, sin avisarnos, sin prevenir, y solamente una llamada de teléfono de mi cuñado.

Pero después supe más. 

Nuestra situación  y nuestro ánimo estaban un poco decaídos; después de un año seguido con ocho colonoscopias en la Sda. Familia , más otra intervención que  el Dr. Foncillas, realizó para extirpar, e intervenir toda el área recto-anal para curar y reparar la destroza hecha por el Dr. PRADOS GUZMÁN CUANDO LA INTERVINO EN LA CLÍNICA DEL REMEI EL MISMO DÍA DEL ENTIERRO DE MI HERMANO JORDI, apareció el cáncer de mama, tras una revisión rutinaria . (salto por alto los as pasados en el REMEI, las curas posteriores, los dolores, el pus, y las curas que yo hacia en casa hasta conseguir cicatrizar la profunda herida que tenía en la zona.).

Nos hacía mucha ilusión que Sylvie se casara con su novio DIEGO,  

Decidimos invitar, por todo lo dicho a los hermanos/as, y cuñados/as y a   los hijos que vivieran en  su casa con los padres. No podíamos hacer frente a más gastos ni ánimos para discutir por los invitados a la boda.

Una sobrina mía y mi madre fueron llamando a los primos invitados para que declinaran la invitación. 

Y para colmo nuestra madre no estuvo el día de la boda, sin avisar. Nos encontramos en la Iglesia que no estaba, y nada más.

Fue un punto final de nuestra relación con la familia, que protagonizaron una discusión lamentable entre las dos hermanas, ya que una de ellas se quería ir ya, al final de la misa.

Un apunte más. Quienes han sufrido radioterapia saben cómo irrita  y seca la piel.  Y como llega a quemar algunas zonas. Le recomendaron una pomada que en Andorra se podía conseguir.

MI cuñado que vivía en Andorra, por trabajo, iba y venía frecuentemente. Le rogué por el bien de Linda si podría traernos dos  tubos grandes. Los trajo. Con frialdad. Fuimos a buscarlos a Igualada, estaba mi madre. El viaje le cansó a Linda, todavía hacía radio a las siete de la mañana en Barcelona.Regresamos a Castelldefels,  y  después salimos para Igualada.

Al  entregárselos a Linda y a mi y darle las gracias y  pagarlos, me dice: !QUE CONSTE QUE YO NO ME DEDICO A ESTO¡ Sinceramente creía que nos invitaban a comer , vistas las circunstancia .Y nos fuimos. Estos nunca vinieron a mi casa, solo pasaron cuando nació Alejandro, vivimos debajo. Linda había preparado comida, por ilusión de que se quedaran. Pues no.  Y mi madre y otra hermana, también hicieron lo mismo. Debíamos tener sarna¡Pero ni siquiera se pasaron por casa. Entonces  nos dejaba mal sabor de boca, ahora  ya NO.