martes, 29 de junio de 2021

ANECDOTARIO, PARA IR ACABANDO

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Media hora antes de salir hacia  San Matias en la frontera con Brasil, desde Ascensión de Guarayos.

La salida de Ascensión de Guarayos fue realmente el fin de mi historia vivida en Bolivia. 

Cuando relaté la salida, no expliqué lo que sucedió unos días, meses más tarde en Barcelona, en la calle Balmes nº 10,  ; allí descansaba yo del viaje de regreso - huida de Ascensión.

Una de las religiosas intentó darme ánimos, pero me dijo la verdad: Por radio están avisando que Vd. ha huido , hacia el Brasil. Mejor que salga cuanto antes. La avioneta ya está dispuesta, y la gente pregunta por Vd. y qué hace, y por qué ha venido aquí. Me dio unas pastillas de vitaminas para prevenir, creo que era B-12.

La religiosa austríaca vino a casa de mis padres y la hospedaron varios días. Era una excelente persona, y me miraba a mi. Y les decía a mis padres, "no podrá regresar a Bolivia, le están buscando todavía.

En esta ocasión sí que me dejaron el coche para llevarla a Montserrat, y al Tibidabo. Pasados unos días siguió hacia Austria. Me regaló un pequeño llavero con un rinoceronte de madera colgado. La acompañé al aeropuerto y nunca más supe de ella. 

Mi madre me comentó:¿Por qué no os casáis ? ¿No ha visto cómo te miraba?. Yo sentía hacia ella cierta admiración y también cariño y agradecimiento. Pero nunca se me hubiera ocurrido proponerle casarme con ella.  Creo más bien que le hubiera herido profundamente en sus sentimientos.

Mi padre, hombre sensato y nada engreído, le dijo a mi madre: Si quiere salir, aquí hay muchas chicas, no necesita hacer salir a una monja del convento, ni veo que ella vaya por este camino.

Tenía toda la razón. 

Volví a la parroquia de Badalona, y al cabo de unos meses, poco antes de salir hacia París para estudiar sociología religiosa, me reuní con un grupo de amigos-feligreses, y les conté la verdad, que quería huir a París para poder reflexionar sobre mi vida y mi futuro como religioso y cura.

Un o de ellos me dijo, ¡No hay derecho!, Tu eres cura y si lo quieres dejar, lo dejas y ya está, y nosotros si queremos divorciarnos, qué difícil sería, Años más tarde, ya casado con Linda , nos vimos más de una vez, y una de ellas, con Sylvie y Daniel ya creciditos quiso ayudarnos:

Nos regalaron un piano de pared, para que Sylvie pudiera aprender, y hasta buscaron un trabajo en un centro de menores, pero quedaba un poco lejos, y Sylvie me parece que vió a los jóvenes mayores que ella.  Ahora, y con la experiencia que tiene y el savoir faire, seguro que no tendría reparos. 

Las anécdotas pequeñas pero sensibles son muchas.

Ya he dicho que son anécdotas, no correlativas pero todas veraces. Las apunto a medida que me vienen a la memoria.

Pero sabéis una cosa? Sino me pongo delante de la pantalla, con una idea dando vueltas a la cabeza, soy incapaz de recordar.

Ya en Mataró, vino a vernos el P. Antonio Abad, ya mayor. Vino en tren, no teníamos coche para ir a buscarle. Estuvo muchas horas, comió con nosotros, como todos los que han pasado por casa, tanto en Perú, como en Ecuador, como después en los distintos lugares de Cataluña, empezando por Mataró. La escuchó en privado, yo me fui a la cocina,hablaron, hablaron mucho rato y al final me llama el P. Abad y nos dijo  "yo os bendigo" vivid en paz, y dejadme bendecir vuestra casa. ¡ Seréis muy felices!.

Me consta que después fue a ver a mis padres, y me ahorro el comentario que me hicieron de él.

Ya le hemos dicho a José María que podría haberse casado con la monja que tanto le cuidó.

¿Que no le cuida Linda?, les dijo. Fin de la conversación.

Si os parece iré desgranando diversas anécdotas, de nuestra vida en común desde el año 1974, que he de deciros que hay muy buenas y muy amorosas, que seguro que no se me olvidarán.



DOS SALIDAS DESDE BOLIVIA HACIA ESPAÑA.

Una de las salidas desde La Paz, la de los Yungas fue realmente peligrosa. Yo acababa de preguntar a mis compañeros, ¿como podías saber que venía un camión en dirección contraria y ascendente, la respuesta fue muy clara:_ POR EL POLVO Y LAS BOCINAS. ELLOS SIEMPRE TIENEN PREFERENCIA.

Acto seguido oigo a lo lejos una bocina y veo mucho polvo allá a lo lejos, ¡ahí tienes la prueba!, pero sigue un poco más.

Seguí como 50 mts. y me arrimé al lado de las rocas y parapetado por ellas. ... Pues no. A lo lejos  vi destellos de faros, más bocinas, y más polvo, tenía que desplazarme al lado del precipicio. Hice bajar  a todos, los cinco, y me guiaron poco a poco, hasta encontrar una curva un poco más ancha, y con las ruedas la mismo borde del precipicio . Yo no podía bajar, tan angosto y deslizante era el terreno.

Pasó el camión, las naranjas, los pomelos, las yucas, y las cholas con sus guaguas y algún que otro campesino más. Saludos, palmas y ellos pa arriba y nosotros para abajo. El P. Carrero, me dice, has superado la prueba,¡ ya podemos seguir!.

Yo no sigo, ¿cómo?, primero coloco bien  la camioneta, miro que no venga otro vehículo, respiro, bebo agua, y ¡me estoy meando del miedo que he pasado!

Por lo que vi no era el único.

Salidas a Chacaltaya a las pistas de esquí, con motos y camiones del ejército, y algún que otro pequeño accidente, como ver volar a dos estudiantes que iban con la moto y que tuve que curar ya en el refugio a 5.000 mts. con el "pisco", que traían algunos, estando prohibido. Intenté hacer lo que hizo conmigo el médico en Sarriá al caerme por el barranco, y me salió bien.

Omito más excursiones, La estancia en Bolivia, para mi fue impresionantemente aleccionadora en todos los sentidos, los alumnos, las familias, la población, el mercado del Tanta Hatu- creo que se escribe así,- mercado de puro contrabando de todo lo que una quisiera, y de procedencia principalmente del Brasil ,  y la salida, dejando amigos "viejos amigos",  que más tarde , al cabo de cuatro años , al regresar volvería a encontrar. 

Algo debió influir en nuestras vidas, cuando al empezar Teología, conseguimos alquilar un piso en Barcelona, en la calle Girona esquina Diputación, o Consell de Cent ( no recuerdo),  eramos 7 todos "bolivianos", y nos pagábamos el alquiler con el trabajo de lo más variopinto, pero salíamos adelante.

Desde La Paz hasta Arica, en Chile, junto al Pacífico en tren, es algo impresionante. De los 4100mts. hasta los 0.00mts, al nivel del mar, es único, árido, seco,y con una pequeña ciudad ARICA con su puerto de transatlánticos, que cruzan desde Antofagasta, en Chile, hasta el canal de Panamá, y llegar a Barcelona, cruzando todo el Atlántico , pasar por Curaçao, Canarias ... Barcelona.

Fue un viaje, a lo grande. Por esto después ya con Linda lo repetimos los dos, muy bien tratados y "cuidados " por el capitán. Debo decir que con Linda fue  mucha más a lo grande. Creo que ya está contado esto.- Así como la llegada a Barcelona el 18 de julio de 1975, acogidos por los amigos, que lo eran de verdad, y lo siguen siendo. Linda respiró. Al ver que no estábamos solos . Gracias a ellos pudimos resituarnos y recolocar nuestras vidas en otra perspectiva.

La segunda salida  dos años después de llegar a Santa Cruz, fue desde Ascensión de Guarayos, hasta San Matías una avioneta de un motor y dos plazas. He encontrado la foto. De todas formas ya la conté en  la primera parte de "Mi vida", que después se ha convertido en nuestras vidas.

sábado, 26 de junio de 2021

LOS YUNGAS , TRINIDAD Y CHUQUISACA

 Cada día me cuesta más seguir con este blog, empiezo a sentir que ya no tiene mucho sentido seguir desgranando "mi vida" cuando dentro de muy pocos días,  el 18 de agosto hará un año que  LINDA se fue.

Estoy seguro que todos comprendéis cómo la vida de jesuita me hizo descubrir otro modo de hacer y de sentir.

Salidas a LOS YUNGAS la carretera más peligrosa del mundo, para pasar de los 4700 mts hasta los 1200mt en el mismo día.

De clima del altiplano a un clima tropical frondoso y lleno de vida, aunque o para llegar allí, a LOS YUNGAS, te tengas que jugar la vida por los pasos estrechos y serpenteantes de los casi 170Kms de carretera construida por los soldados de la guerra del chaco, los prisioneros paraguayos.

Hacer marcha atrás hasta encontrar un rincón del camino para que el camión que sube cargado con frutas, sobretodo naranjas y pomelos y la yuca, y encima de todo los campesinos que llevan la mercadería hasta La Paz.

Es algo que hay que vivir, para entenderlo. Algunos la llaman la carretera de la muerte, en mis tiempos, se contaban unos 100 muertos al año por derrumbes, deslizamientos y caídas al precipicio de centenares de metros.  Pero  compensa, ¡si llegas al final del trayecto!, si no llegas,ya no puedes contarlo.

Estas situaciones te  hacen "calibrar el peligro", fortalecer la audacia y gozar del premio: HAS CONOCIDO otra faceta de la Bolivia, que no enamora, como dije de Barcelona, te atrae, te hace vivir y sentir la dureza  y la fuerza de la tierra y del indígena que lucha por sobrevivir... y en medio de todo el embrollo lo ves feliz en su dura vida.

Y si un día te vas, "te piras", siento la necesidad de regresar, y saldar mis cuentas para cumplir la promesa de trabajar por y para , no ya Bolivia, sino el mundo del tercer mundo sudamericano.

De Trinidad, ya conté el viaje en avión,cargado de piedras y cervezas,  la estancia y la humillación del indio, arrodillándose para que la Sra Ama pudiera bajar de la carreta de bueyes sobre su espalda.

Y para ser fiel al título de Chuquisaca, lo poco que conocí, fue la capital, Sucre, sede de la Corte Suprema de justicia, y me impresionó la influencia francesa en varios de sus nobles edificios y en un pequeño-gran detalle : LA TORRE EIFFEL,  en miniatura y con jardines copiando un poco los campos Elíseos. La torre no debe tener más  de 20-25 mts de altura. Pero mola!

A lo que iba,  Linda sintió y compartió conmigo el amor y el enganche a esta tierra, y sin pensarlo mucho, después de lo sucedido en Barcelona, no sentía otra alternativa que volver allí, no a Bolivia, por lo ya contado al principio del blog, sino al otro lado del charco, al Perú , donde tanto ella como yo podíamos empezar nuestra nueva vida. Pero para ella, la partida mía, casi por impulso, repulsión de "quien me vio nacer" y de quienes me vieron , y vieron a ella sufrir y padecer la angustia del regresar a París, desde Barcelona, fue un trompazo no esperado, y que nos hizo temer por la imposibilidad del reencuentro.

Los jesuitas me enseñaron a luchar, a tropezar, a caer, a levantarme, y sobretodo a amar, haciendo incluso tonterías irreflexivas para volver a reasegurar siempre la confianza y la perseverancia hasta el final.

El amor no tiene límites, no desconfía, es generoso, espera, no desespera y se basa en que los que se aman cumplen sus promesas, sin poner muros ni vallas ni límites.

Y esto y mucho más pudimos empezarlo, a pesar de los pesares en Paris, y pasearlo y disfrutarlo por medio mundo, aun con pedruscos y trampas en el camino.

Siento que este blog llega a su final, pero lo acabaré de la mejor manera que me salga para que sea un recuerdo vigoroso y sincero, de SU VIDA, DE MI VIDA  Y DE NUESTRA VIDA. Hasta el 18 de agosto de este 2021.

Mi primera declaración de amor fue el 20 de setiembre de 1973, fiesta de su aniversario, en París, con un ramo de 29 rosas rojas, y un beso muy largo que no terminó nunca jamás.


lunes, 21 de junio de 2021

ORURO-LA PAZ-COCHABAMBA-CHUQUISACA.

     


No encuentro las de color, pero lo prometido es deuda. En Oruro, la diablada es imponentemente endiablada.
No pretendo hacer una exposición turística de Bolivia. Sí que intento comprender como la extraordinaria geografía boliviana es capaz de provocar admiración ante tanta variedad cultural, climatológica, social...
Estas salidas que hacíamos, tenían dos vertientes: una conocer  y admirar el país, y otra reflexionar sobre el qué y el cómo ser y estar en Bolivia.
Curiosamente, lo mismo nos pasaba a Linda y a mí, y a los compañeros con los que trabajábamos en el Ministerio de Educación., Y en Ecuador, tres cuartos de lo mismo. 
Había otra razón, : intentar bajar de vez en cuando de las alturas de La Paz, a los valles riquísimos  y plurales. La altura, para los que no somos del lugar nos cansa, y bajar a los valles,  o a la selva amazónica, o al Oriente boliviano, pasando por Cochabamba,. es algo distinto, inmenso, frondoso, con vida exuberante, aunque para llegar hubiera que pasar de los 4.000 mts. 
La camioneta daba para todo .
Pero había que abrir la entrada del aire, ya que la escasez de oxígeno dificultaba la chispa del motor. Al bajar al valle sobraba, y ya se podía poner normal.
Una cosa , más de una vez puse gasolina pura de avión, o esto me dijeron , estando en  La Paz. El motor se notaba con más potencia y sufría y jadeaba mucho menos. ¡el motor!

Creo, que al cabo de un año empecé a conocer y descubrir el lugar en el que me encontraba. Esto sí que era formación: saber adaptarse, saber valorar lo de los otros, saber ser humilde ante las verdades que la realidad te enseña cada día.
No sé cómo explicarlo! Pero hay tal variedad de clima, de vegetación, de fauna, de flora, que la mente no puede asimilarlo. Dicen que los que van a Florencia, es tal la excepcionalidad del arte y de los museos, que uno se pone enfermo de "arte".
En Bolivia- la que yo conocí en mi primera estancia, esta diversidad es natural, es hermana gemela de la diversidad; altos y valles, aridez y frondosidad, eternamente perfumada (COCHABAMBA) como si de una eterna primavera se tratase. Siempre verde, siempre florida, un contraste, tan contraste que la aridez de La Paz, especialmente de El Alto, se hace inverosímil ante el perfume floral de Cochabamba.  

Muchas veces comenté con compañeros, que las paredes del patio del colegio deberían estar pintadas con árboles, y arbustos floridos para relajar la vista  y no ver la aridez.

Mañana Los Yungas, Trinidad, y Chuquisaca. Pero no soy guía turístico. Es para comprender la grandeza de un país enorme (dos veces España) y cómo te llena por dentro de espíritu generoso.

jueves, 17 de junio de 2021

LA DIABLADA DE ORURO Y LAS MINAS DE ESTAÑO

Estoy en clase de Filosofía en San Cugat. Éramos muchos. Uno de entre nosotros se llama Quiroga, y es boliviano, si mal no recuerdo recién llegado.

El profesor, jesuita también,  era muy campechano. Llega a clase, se sube a la tarima, nos mira atentamente y suelta: "¡Hermano Quiroga!...¡Hermano Quiroga!... Sí Padre, dígame!, ¡Cuéntenos algo de Bolivia, de Oruro, Vd. es de allá ¿No?... ¡ Cuente, cuente, algo de allá! La clase en  silencio. Al ratito se oye. ¡ Hace un frío en Oruro...!

Y se acabó la explicación, y siguió la clase, que en realidad no había empezado todavía.

Pues sí, en Oruro hace mucho frío, Está a unos 250 kms. de La Paz, en pleno Altiplano, cerca del salar de Uyuni, al pie de los cerros perforados, vaciados durante años y años para expoliar al pais de la plata ,estaño, cobre que varias generaciones de indígenas han arrancado de sus entrañas para beneficio mayormente de los que no las trabajan. Y desde Oruro, hasta Potosí, pasando por Uncia , Llallagua y muchas más, los cerros están vaciados y expoliados. Recuerdo que en Uncía había tanto minero joven muerto por derrumbes o explosiones o por agotamiento físico, que la llamaban  "EL PUEBLO DE LAS VIUDAS".

¿Por qué en España se decía de algo muy bueno o muy caro, "vale un potosí"?, por la plata traída de POTOSI, y por la monedas acuñadas en" la casa de la moneda" de Potosí. Mis dos abuelas cuando yo era pequeño lo decían frecuentemente.

Fuimos pues hacia Oruro para "disfrutar visualmente" de la DIABLADA  de ORURO. Es algo impresionante y único en el mundo. Los mineros con disfraces artesanos, que llegan a pesar 20 kgs y con unas máscaras que cubren la cabeza simulando diablos. Deben pelear siempre contra el Arcangel,  por supuesto el Arcangel siempre gana.  

La fiesta dura tres o cuatro días, si mal no recuerdo para el tiempo de carnaval. Es impresionante.

(Creo que tengo una foto en color y otra en blanco y negro, la pasaré, en cuanto la encuentre.)

En Uncia nos invitaron a bajar a la profundidad de la mina, pero, POR FAVOR NO DIGAN QUE SON PADRECITOS, QUE LA TRADICIÓN DICE QUE PUEDEN CAUSAR DAÑOS SI ENTRAN PADRECITOS".  Entendido. Las mujeres tampoco pueden entrar, pero recogen los desperdicios del mineral pobre, amontonado a los pies de la bocamina.

Sólo meternos en la fila, y justo al entrar , el que abre y cierra el paso nos dice:¡"BUENOS DIAS PADRECITOS, NO DIGAN NADA!

Pasamos en fila como los demás, con casco y linterna, y de zapatos unas "chirucas"! de la época, que se fabricaban en Manresa. Nos meten en la jaula, y bajamos unos 350mts Allí están las grandes galerías, las vagonetas, los raíles y los angostos pasadizos, someramente apuntalados, hasta llegar a los mineros, de pico, y pala y taladro y dinamita.

No me impresionó. Me causó miedo y una cierta claustrofobia. A mitad de la galería una sala más grande, con luz, y en un rincón un altar al diablo, y en la otra punta sin que puedan verse, otro a la Virgen María.

De repente:!protegerse! hacia atrás van a explotar los cartuchos de dinamita ,los mismos que algunos  mineros usaban en sus protestas laborales.

La galería se llenó de polvo, humo, el estruendo era pavoroso, y ahí si tuvimos miedo de verdad. El encargado de la galería se excusó. No le habían avisado de que había visitantes.

En la parroquia de Uncía, los campesinos llevaban  por Pascua cestos de papas y hortalizas, para que el padrecito las bendiga y su intención era dejar todo para el padrecito, que para no desairar cogía una papa, y la depositaba en otro cesto para dar a los que pudieran necesitar. Esto sí que me impresionó. 

De camino hacia La Paz nos paramos en unos baños termales como piscinas qué gozada en medio de tanto frío, y eran gratuitos y con agua corriente. Una maravilla en medio del desierto, las iknas, el salar de UYUNI, y la impresión que todo esto causa.

Creo que es  una parte muy importante de la formación jesuítica. Te sorprende, te admira, te entristece y piensas, qué soy yo en  medio de tanta inmensidad!  A qué he venido yo aqui? A dar testimonio de la verdad.! Y me fui a dormir cansado y bastante atribulado. Son muchos impactos en pocos días, para asimilarlo.

Todavía tuve tiempo para enseñar a conducir a un jesuita que necesitaba sacar el brevete para ir de poblado en poblado.De poblado minero, a poblado minero, ¡cuánta pena, cuánto sufrimiento, en soledad, con la riqueza a sus pies, para que otros la disfruten.

miércoles, 16 de junio de 2021

DE SORPRESA EN SORPRESA. LA INMENSIDAD DE LO DESCONOCIDO.

  Sea  en las flotas de los buses, o con la camioneta del Colegio, o en avión, siempre mirando a lo lejos  o junto  a mi como peatón despistado, las sorpresas son constantes, y modifican mi percepción de una realidad que desconozco por completo.

EL LAGO TITICACA Y LA VIRGEN DE COPACABANA.  

Una maravilla difícil de explicar su grandeza , sus totoras cruzando el lago, inmenso lago a 3.810 mts. sobre el nivel del mar con casi198 Kms. de longitud y que pertenece a Bolivia y Perú. La totora,  sirve para todo y se mima su cuidado.

Ví totoras en el lago sagrado de los Uros, y me impresionó, esas barcas hechas con la planta, las casas de las islas en el lago, hechas con la planta,, y como aprovechan las raíces que quedan para comerlas por su alto nivel de iodo. Y en medio de todo el inmenso lago sagrado de aguas cristalinas- allí no hay polución.

Y el santuario de Copacabana presidiendo, vigilando y protegiendo a los uros que cuidan y miman sus orígenes y su vida.

Teníamos ya hambre y vamos a comer al "restaurante" especial a los pies del santuario.

Una sala muy grande, unas mesas situadas a ambos lados de la sala, para unos seis comensales cada una, y junto a cada mesa  una  cholita con su anafe, sus olla grande, otra olla de agua "limpia" para limpiar los platos, y el servicio atento y esmerado para que te sientes y comas.

El sabor, buenísimo, los ingredientes también, el aroma digno de un "gran restaurante". El plato un cocido con todo, papas, quinua, cerdo, (chancho), creo que maiz,  no recuerdo más. Nos vamos, agradecemos, pagamos, muy poco, y nos vamos.

Se me ocurre dar la vuelta para mirar, veo a la cholita que está escogiendo de los platos, lo todavía aprovechable y lo sumerge con cariño, en la misma olla para los comensales siguientes. 

Esto era hace  casi ¡60 años!. ¡Y era riquísimo!

Por el camino, ancho pero de tierra, descubrí un paisaje, árido, con rincones teñidos de rojo porr la composición de hierro y del agua que desciende de los Andes, que impresionan y están a un tiro de piedra.

Las ruinas de TIAHUANAKU sorprenden por la grandiosidad y la geometría calculada de sus dimensiones. La Puerta del Sol está rajada, y el mismo sol se deja entrever brillando con el cielo azul de fondo impoluto. 

Descubro las ruinas, impresionantes ruinas, del templo del sol. y la Iglesia del pueblo construida con las piedras sacadas del templo inca y alrededores. No acierto a asimilar tanta inmensidad, y la pobreza de los moradores de los  pueblecitos  incas.

Creo que empiezo a descubrir una parte de la Bolivia que guarda su historia y vive su cultura y su religión.

El cementerio, cerca de las ruinas celebran el entierro, están regando con cerveza y con chicha la tierra donde reposa el difunto. La pachamama le acoge y sus parientes y amigos le arropan hasta bien  entrada la noche.  Seguro que descansará en paz.

Esta fue mi primera salida, como conductor y saqué aprobado.

La cordillera de los Andes, que se extiende a este y oeste del Altiplano es inmensa y tiene una especie de poder hipnótico, Al regresar y ver a lo lejos el majestuoso ILLIMANI que preside la ciudad de La Paz, al fondo ,el ánimo se encoge, y lo sublime supera lo imaginable.

UN MODO DE VIVIR Y DE SENTIR NUEVO

 Puede parecer una tontería, pero ¿cuándo se me hubiera ocurrido en Barcelona sentarme en el suelo de una calle? 

En La  Paz lo hice más de una y dos veces en el mismo camino. Y en el Colegio , al olvidarme las llaves de la habitación., las notas o lo que fuere, llegué a sentarme y a parar y reposar, antes de iniciar una clase.

Mi primer "sobresalto!" fue al ver a los alumnos mayores, eran casi como yo, recuerdo que había uno que ya era padre, y otro que guardaba un puño "americano" en el bolsillo, por si había  pelea , pero en el colegio eran dignos de admiración. Yo notaba en ellos el ansia del saber y del preguntar, y la capacidad de discurrir y discutir el argumentario propuesto.

Como profesor, disfruté y me sentí querido por los alumnos y los compañeros jesuitas. Esto no se   olvida nunca.

No sé escribir cuentos, pero si supiera hacerlo, son tantas las experiencias, tantos los descubrimientos, y tantas las sorpresas , que lo intentaría, copiando el blog de Mario Chávez. Además tiene la ventaja de entremezclar las lenguas con las costumbres.  No es ventaja, es arte.

Mi primera sorpresa, la camioneta verde GMC del San Calixto. ¡Qué miedo tuve! Convalidé "el brevete" de conducir, aunque no me sabía el nombre y las direcciones de todas las calles, que era obligatorio. Estuve tres meses mirando, observando, cómo doblaban las esquinas en calles estrechas, y después los mandos de la camioneta.

Marcha atrás, donde tenía la primera en el SEAT. Los cambios de luces, largas y cortas, en el pié izquierdo, un poco más abajo del embrague. Total, que cuando subí por primera vez, al ir palante le dí un golpe al de detrás y cuando quise poner la primera, encendí las luces. ¡Un auténtico desastre!

Al final conseguí sentirme seguro y  practiqué. Pero no sabía cómo eran las carreteras, los puentes, y los caminos carreteros hacia los "yungas" de clima tropical. O hacia el altiplano inmenso, inacabable y siempre sorprendente.

Debía ser la altura, lo grande de la furgoneta GMC, la inexperiencia (hacía solo tres meses que tenía el brevete),  la estrechez de las calles o simplemente el estar un tanto inseguro. Pero lo superé  y pudimos iniciar un periplo de salidas de descanso en el que creo que todos lo pasamos bien y a veces con miedo. Las curvas son muy curvas y los desniveles muy pronunciados.  

El ansia personal de conocer Bolivia, no sólo La Paz y  el San Calixto , hicieron posible lo que yo creía imposible.